se terminó de despedir y no quería que entrara nadie más, al menos por un momento.
no quería tener que disimular esa sonrisa.
qué linda es, esa manera en que mirás.
me siento más cercano a mi mismo,
cuando puedo responderte a lo que sea
y espero a que sea la hora de que se llene el aire con vos.
¿está bien si pienso así,
o si miro preocupado donde debajo del bolsillo de mi camisa
pareciera haber una revolución?
no quiero pensar tanto.
¿y cómo podrías conocerme si
apenas nos conocemos?
espero, de verdad,
espero que no termines siendo una excusa
para toda una nueva línea de complicados razonamientos
que voy a intentar explicarte un día de estos.
es decir, ojalá pueda ser mucho más que eso.
no quisiera comenzar aquí la parte en la que,
subido al lomo de todo lo que soy,
comenzara a hacer una simpática enumeración
de todas las maneras en que yo
podría hacerte sonreír.
y cuando termines de despedirte mañana,
espero que nunca termines de despedirte,
mañana.
acaso, por más paralelos que podamos encontrarnos
uno al lado del otro
durante días, siglos o meses,
¿podríamos alguna vez,
quizás cruzarnos?
porque de verdad,
pasó tanto tiempo desde la última vez
que me sentí así.
.-