Archivo de la etiqueta 'viaje'

Pag 2 de 8

necesito nuevas camisas (creo que me quedan bien)

escrito entre el 1 y el 17 de enero de 2009

a book that ends with no last page.

decía esa frase medio dormido en alguna reciente conversación telefónica de medianoche sin saber realmente por qué la mencionaba. creo que esa es la sensación del fin del año que acaba de terminar. este año no quiero volver sobre el camino que recorrí y sacar conclusiones. no quiero necesariamente el ritual de darle un cierre a un año que quizás no termine de cerrar en mucho tiempo.

un principio de año sin una sonrisa, un verano que por segunda vez no pudo existir.
mis brazos sin sol durante tantos meses.
retorcidos planes desparramados como secretos y rumores.
mi campaña por recuperar algo de privacidad. algunas cosas mejor no saberlas
o hacerlas saber.

las histerias, la falta de interés, las ilusiones que me dediqué a tejer,
las promesas que hice sabiendo que no iba a estar para cumplirlas.
el miedo al miedo y las canciones. el coqueteo con la depresión.
los ridículos gritos desesperados por atención.
hola frustración, mi nombre es. Continuar leyendo ‘necesito nuevas camisas (creo que me quedan bien)’

de viajes y mentas

cada vez que viajo mi mamá me compra caramelos de menta

.-

bocina + saludo

she really broke my heart in two.
four years later, i still never forgave her.
the thing is, when i was ready to,
i had completely dismissed her.

now i think i’m driving through her state.

and i’m not ready for some burnt down bridge just yet.
and i’m not sayin i want anything from you.
the only thing i really want now,
if i see you, suze,
is if we drove side by side,
on a highway in the in the beehive state,
that we could honk and wave.

so i’ll just keep taking the 15 through.
it’s kind of early so i’m swerving and swerving.
there’s really nothing else to do,
except sit and keep steering, thinking, driving through her state.

i wonder of a way that i could make her feel like an ass,
without her thinking i’m trying to do that.

hoy le sonreí a esta canción
como algunas otras veces que me tomó desprevenido
a una cuadra de casa.

me hizo acordar a cada vez que voy y vengo
o vengo y voy
de ciudad en ciudad y paso por lugares con recuerdos
que cuidadosamente me encargué de quemar
en el pasado.

Foto cortesia de: Juan Pablo Borches

Espero que no sea tan difí­cil quemar un pueblo entero.
Casa por casa y así­ con todos los árboles.
Que la gente corra y corra: “¡Sálvese quien pueda!”
Pero que no quede nada de nada.

En un remolino que viene después, quisiera que las cenizas se desvanezcan.

Y así­, en un instante, no verte nunca más.

Si tan sólo yo pudiera quemar los pueblos de la memoria.

ahora sólo pienso
en pasar otra vez por un pueblo
que quizás ya no tenga nada que ver
y quizás, y sólo quizás
tocar la bocina y saludar

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

.-

(vos) me encontraste


the early morning, the city breaks
and i’ve been calling for years and years and years
and you never left me no messages
you never sent me no letters
you got some kind of nerve taking all i want

lost and insecure, you found me, you found me
lying on the floor, where were you? where were you?

lost and insecure, you found me, you found me
lying on the floor, surrounded, surrounded
why’d you have to wait? where were you? where were you?
just a little late, you found me, you found me.

why’d you have to wait, to find me, to find me?

que idiotas los de the fray por hacer videos que me ponen nostálgico
y encima me llevan en un viaje directo sin escalas
a tu habitación.

.-

notas de viaje – parte uno

escribí estas notas en mi computadora cuando viajaba de buenos aires a bariloche ayer a la noche

No creo que realmente me haya sorprendido ver ese auto tan lujoso, si bien un poco pasado de moda, al costado de la ruta. La chica tenía un par de perros atados con sus correas y sólo estaba entre los espaciados árboles que manchaban de cualquier manera con sombra lo verde del pasto al costado de la ruta.

Ricardo Arjona canta; me causó quizás cierta ternura cómo sonrió al final de una canción. A pesar de la sensación de desagrado que supongo es general con respecto a él y su trabajo, no me importa mucho al momento de ser simpatizado por una sonrisa.

No escribí una carta que esta mañana dije haber escrito, quizás estaba demasiado seguro de haberla escrito en mi mente mientras hablaba con vos por teléfono, mientras te escuchaba dormirte, cuando te perdías y tratabas de perderte en vos misma, cuando tu corazón podría haber dejado de latir.

No creo que tenga mucho que ver con el hecho de que no tuve mi guitarra por dos semanas pero fueron dos semanas bastante particulares. No tengo ganas de indagar realmente en el asunto.

Me gusta mucho sonreírle a la gente, empecé a desarrollar hace ya una moderada cantidad de tiempo una especie de noción con respecto a mi sonrisa. Llegué a sentir que una sonrisa puede ser superpoderosa. Me pongo a prueba y aunque no sé si realmente puedo medir muchas consecuencias (por el motivo que sea), sigo regalándole la expresión facial a las personas que me cruzo. Sea el momento que sea, trato de terminar o continuar las conversaciones sonriendo, me ayuda a disimular lo torpe que puedo ser a veces para decir algunas cosas. No puedo entender mucho cómo hago para arreglármelas para siempre tener las maneras más absurdas de decir las cosas más triviales. No voy a seguir y llegar al extremo de decir que me cuesta hablar y hacer un circo de eso, se me da bastante bien con la dialéctica, pero me parece que tengo una manera particular de intentar decir las cosas.

La manera más rápida de llegar a un lugar es tener una buena manera de distraerse cuando llegamos. Anoche esperé unos minutos, no fueron muchos pero al fin hacía frío en Buenos Aires y pude usar un abrigo dejando que escapara el cuello de la camisa. Es tan hermosa cuando está en pijama. Como si de pronto hubiera tenido alguna especie de delirio fuera de los libros de psicología y personificara a un disco rayado, le repetía que se veía tan linda. Intenté abrazarla por detrás, de a poco supongo vamos aprendiéndonos el uno al otro. De verdad se veía tan linda toda de rojo con el cuerpo mejor tallado debajo de ese pijama. Subimos y le pude dar un beso. Nos íbamos a extrañar, es decir, creo que nos vamos a extrañar. Rozando la demencia con una afirmación como la siguiente, no tengo problema en decir que estar con alguien luego del tiempo que sea, las noches de llamadas telefónicas, el silencio de biblioteca en nuestros cuartos cuando no queremos molestar y sólo nos preguntamos en dónde estará; si estará disfrutando su noche, la incomodidad de preguntarnos a nosotros mismos cuánto es que nos gusta extrañar a la otra persona y lo inexorable de la respuesta que se nos presenta cuando no podríamos estar con ninguna otra en ese momento… Todo eso sumado al brillo de sus ojos cuando cualquier destello se filtra entre su pelo; todo eso no importa una vez que llegamos. Cuando estoy ahí me sonrío y puedo creer reírme por dentro al notar cómo no me importa mucho por dónde anduve, cuánto tiempo pasó, cuanta gente se sentó al lado mío en decenas de colectivos o la ansiedad diaria que tanto me molesta cualquier día de cualquier semana cuando no alcanza con respirar para sentirla más cerca. Paralizado por las mismas palabras de la última vez, paralizado por las mismas palabras de siempre. ¿Cómo podría dejar pasar una oportunidad para decirte que te quiero? Aunque a veces lo diga tan fuerte que me olvide de pronunciarlo y sin sentido alguno esperara que pudieras deducirlo de la manera tan particular que tienen mis ojos de mirar como si nadie más en este mundo pudiera mirarte como yo; como si nadie más en este mundo pudiera ver dentro de mis ojos cuando eso sucede.

me gusta poder reconocer la influencia de ‘el guardián entre el centeno’ tan fácilmente en lo que escribo.

.-

en el medio del verano

i’ve got my things, i’m good to go
you met me at the terminal
just one more plane ride and it’s done

we stood like statues at the gate
vacation’s come and gone too late
there’s so much sun where i’m from
i had to give it away, had to give you away

hours pass, and she still counts the minutes
that i am not there, i swear i didn’t mean
for it to feel like this
like every inch of me is bruised, bruised…

now every word of every song
i ever heard that made me wanna stay
is what’s playing through
the in-flight radio, and i
and i am finally waking up

ahora puedo contar los minutos en que estoy acá
y perder la cuenta
como si nada.

.-

pero el placer ha sido todo mío


.-

un poco más cyborg

el nuevo celular de mi mamá,
a pesar de mi escepticismo al respecto,
traía un manos libres bluetooth.

quizás pueda lograr quedármelo…
sólo se trata de agarrarlo
y nunca mas volver.

una vida viviendo de lo que robe,
podría conseguir un auto y nunca detenerme
que mi vida se convierta en la poesía de un desterrado
reflejo de los deseos de muchas personas menos valientes que yo
la osadía personificada en mi
un viajero solitario, sin necesitar nunca de nadie.

siempre lejos de todos, abortando cualquier intento de charla
para mantenerme protegido en mi anonimato
nunca quedándome mucho tiempo en el mismo lugar
siempre en movimiento
absolutamente todo en tránsito.

podría conocer el mundo sin nunca tener alguien con quien compartirlo.

o bien podría preguntarle a ella si tiene pensado usarlo
y ver qué pasa.

todo sea por complacer a mi novia
y ser cada vez más una perfecta combinación de hombre/máquina.

.-

actualización: mi novia decidió dejarme por un mecánico que aparentemente podía ‘entenderla mejor’. mujeres…

de aquí hasta california (en canciones)

.-

lo tatuaría (si no fuera tan largo)

viernes 24 de octubre, 5 am (gmt -2)

Cuando digo que nada nunca cambia es en
negación propia de la realidad, bien
sabiendo que nunca es así, siempre cambian
las cosas y tantas otras tienen la
facilidad de mantenerse iguales.

Me da miedo confiar, la incógnita está
en la razón de ese miedo.

Don’t panic debería decirme
más seguido. Confiar más en quien
me quiere.

En las vueltas de la vida y lo que
dicen mis amigos.

En no tomar a la vida con tanta
seriedad. O al menos no tanta seriedad de
esa.

Amar la vida y amar estar vivo. Hacer las
paces con mi respiración. Escuchar cómo la
depresión, es un estado de ánimo y no
un estilo de vida. Prestar más atención.

Llamar la atención de otras maneras, tener éxito.
Observar a mis amigos y qué es lo que hacen.

Recuerdos, jugar con los que me dan risa y
usarlos que para algo están.

Aferrarme a lo que puedo aferrarme.

el jueves nos quedamos hablando con ayrton hasta las 5 de la mañana acerca de años anteriores y recuerdos compartidos, de noches de green day, shaila, asphix, skate, de la playa, de nuestras preocupaciones, de cómo cuando recordamos esos momentos en los que nos preocupábamos por otras cosas lo que queda es cómo la pasábamos y no lo que nos preocupaba, acerca de la posibilidad de que en años miremos atrás y pensemos en cómo nos preocupábamos a esta edad pudiendo estar haciendo tantas cosas. me hizo dar cuenta de muchas cosas que de a poco se fueron sumando a sabidurías compartidas con otros miembros de mi familia, particularmente con mi papá con quién hablé varias horas ayer a la tarde, para en lo posible hacerme recapacitar sobre tantas cosas.

escuchamos ‘mañanas’ de shaila, que siempre tuvo más significado para él que para mí pero inevitablemente esa música me lleva a acordarme de mi mejor amigo y de viajes compartidos y toda una época marcada. desde lo azul y dentro de la nada recibí un correo que me hizo mezclar este mundo intracerebral que mantengo a base de sesiones de aspirar nafta y envenenarme con muestras gratis de pesimismo que coleccioné en los aeropuertos antes de abordar a una nueva depresión.

pero concentrarme en la respiración y en que esto no es algo impuesto. encontrar mis valores o al menos algún valor debajo de la pila de ropa sucia, y todo por haberme olvidado de cómo se usaba el lavarropas.

gracias por el agua fría que corre por la conciencia.

.-