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el color del café con leche

no todo es una canción.
sin embargo me gusta escuchar cantar
hasta cuando se trata de un susurro.

el viento no es tan cruel
como para llevarme volando.
dije que era una hoja y traté de pensar en un meteoro
quiero decir metáfora, pero no resultó.

por favor no tomes en cuenta lo que estoy diciendo
porque estoy siendo honesto.

.-

ananá


no se siente como si la ciudad se estuviera prendiendo fuego
o como si el mundo se fuera a acabar.

.-

viajando como un gángster

se ensució mi almohada con el agua que me salpicó el cuerpo mientras lavaba los platos. no sé si hablo en primera o tercera persona cuando hablo conmigo mismo. me gustan mucho los vampiros.

el cansancio que va cayendo por el cuerpo como cera caliente pero no de la que es sexy ni de la que quema, sino de la del cansancio. respondiendo a mensajes que no recibo y a canciones que no tienen letra.

relaciones acartonadas de la última moda en línea, después de todo los cielos azules sólo se ven si salís de casa. ¿no querés venir a ver el cielo conmigo desde mi terraza?

¿cómo desarmar una bomba atómica?

me encantaría sentarme y jurar que si tuviera la oportunidad haría todas esas cosas que alguna vez me dije al oído mientras me iba a dormir, pero no estoy del todo seguro que sería así. la peor parte de ese pensamiento circular es pensar en que quizás ya pasaron muchas oportunidades listas para tener todo eso que quería conseguir y pasaron. puedo tranquilizarme pensando en que ese mismo razonamiento puede soportar a la idea de que las oportunidades son aleatorias y no se distribuyen equitativamente entre personas, espacios y tiempos. quizás haya una racha de oportunidades y luego una sequía.

podrías viajar en mi sangre como pequeñas dosis de melatonina haciéndome dormir entre cosquillas naturales de mi sistema circulatorio. podría convertirme en palabras y volar como pájaros vacíos o ser esta misma mesa y mirar desde abajo cómo crece mi barba.

podría ser una melodía desordenada esperando a ser interpretada por cualquier músico digno de llamarse ernesto. podría ser el crescendo y vos podrías ser la ambulancia.

podrías encontrarme en mi ventana.

.-

a la parte de atrás de mi mente

en voz alta:

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caras que desaparecen como manchas solares
o gotas de lluvia

pero no lo suficientemente estúpido como para quedarme contigo

toda la ciudad que te atraviesa en el sentido de taxis que recorren
la distancia máxima que podría un peatón borracho recorrer
a través de la ciudad de Santa Rosa, hasta cinco veces
cada noche cada sábado

después de todo pareciera como si el marco de la ventana burbujeara
con pintura prendiéndose fuego
por las altas temperaturas de un devenir nuclear
es eso lo que dicen: si no tiene orejas, no lo comas.

es así como debe ser para los amantes
no deberían irse solos
no está tan equivocada
como quisiera estar.

no es tan bueno cuando estás completamente por tu cuenta
vos solo.

es tan diferente la vista a los ojos
de callejones, de ojos, de noches, de palermo

nunca pasó antes cantaban las ventanas
sin rebalsar el agua que salía de bañeras transcontinentales.

está la teoría de los fósforos
y a veces un poco de
querés alegría a cambio de diez centavos?

esperaba equivocarme pero cada vez cuesta más
en el último renglón de una carta suicida
que te escribe el hermano mellizo que dejaste enterrado al lado del árbol de bananas
más alto.

me gustan tus ojos
me cuesta decirlo, me cuesta pensarlo, me cuesta escribirlo
cantarlo es otra cosa, siempre que esté acompañado
por el cuerpo médico pertinente.

lo sé
un poco no lo sé.

pero si se te ocurre gritarnos conclusiones de desaliento
a mi, a vos
cuando el pasado es una manta que nos mantiene calentitos de noche
para encontrarnos prendidos fuego a eso de las cuatro de la mañana
cuando todavía los mcdonalds no se acuerdan de que era yo
el que hablaba del destino.

o cuando compartimos una botella para que todo lo que digamos parezca más gracioso
y el chiste es que hace dos horas que estamos tomando querosén.
¿podemos prendernos fuego?

los cuentos de hadas que yo sé inventar
que invento en cada cuadra, al lado de cada poste
cual perro que marca su territorio
pero que pega stickers con corazones
sólo como diciendo ‘hey, yo tengo mi derecho a quererte’

vamos, no vine acá abajo a decirte que llueve en el cielo todo el día
sólo vine a decirte que estamos bien.

¿cómo se llamará el día en que
dentro del más profundo de los silencios intracerebrales
te convertís en un amigo?

el día en el que ella se olvida de todo lo que mejor no debería olvidar
en el que recordamos justamente lo que no hace falta decir
en el que sabés que digo las palabras correctas.

en el que puedo sentir al final del día
porque por una vez me gusta alguien que me gusta
y no es alguien a quien yo le gusto que no me gusta
pero que me gusta porque yo le gusto porque yo soy el único de mi barrio
que puede comentar durante doce horas seguidas
acerca de accidentes ocurridos durante la filmación
de la película de terror más conocida de los últimos
algún tiempo.

dibujarme personajes con pintalabios sólo para tener a quien rezarle
que cuando pienses en mí puedas no hacerlo
de la manera en que no deberías nunca hacerlo
y que te olvides de mi esta misma noche
sólo para que yo pueda volver a practicar mi deporte favorito
que es sin duda alguna el fabricar muñequitos hechos con globos
llenos de harina que cambian de forma y tienen ojos
dignos de accidentados con prensas gigantes.

o quizás inventar anécdotas graciosas que ocurrieron de verdad
ataques de risa absolutamente genuinos que me gustaría algún día compartir
estando vivo, claro.

cartas sin sentido alguno que si alguna vez escribiera
terminarían prendidas fuego en el piso de mi habitación mientras me desvisto
para bailar alrededor de las brazas gritando.
sólo porque nunca podría asumir la responsabilidad de estar diciendo demasiado
demasiado poco para demasiado tanto lo que se me escapa
¿o acaso no te dabas cuenta de que tenía un sombrero de cowboy,
una máquina de hacer waffles, la guía para hacer un soborno,
el autógrafo de Facundo Arana y un batimóvil de Lego sólo porque te quiero?

y así sigue la historia, sólo betty lo sabe.

estoy prendido fuego y ahora creo que estoy listo para…

no, no estoy listo.

no ahora, no mañana, no nunca.

cuando leas esto dame una señal, hacé sonar tus dedos, saltemos de la terraza
caigamos en un auto hecho de goma espuma para amortiguar caidas
de mi estado de ánimo a alta velocidad.

si tan sólo tuviera treinta centímetros
más
y un paraguas.
¡siempre hay que tener un paraguas para estas cosas!

lo de los ataques de risa me refería a vos
es decir, me gustaría compartir con vos.

gracias Frank.

.-

gracias por detenerte junto al río

Panorámica terraza

después de sacar las fotos para esa panorámica hice esos dibujos con pluma.
también me puse a escribir un poco.

el otro dibujo lo hice hace una semana una noche en la que estaba solo y no sabía qué hacer.

hoy estuve no más de dos horas estudiando.

de a poco supongo que voy a encontrar el ritmo.

tengo clases de portugués lunes y miércoles de 9 am a 12 pm

supongo que la semana que viene voy a tener que comprar los materiales para cursar.

leo sobre el pensamiento científico y se me vuelve difícil pensar en por qué la gente no nota que lo único que yo hago es pensar de acuerdo a esa tendencia.

pocas personas deben tener la curiosidad que yo tengo, y el libro me dice que ese es el principio del Pensamiento Científico.

mi vida es un acto gnoseológico.

y además hay música.

y yo, feliz.

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