Archivo de la etiqueta 'manos'

sólo quiero mantenerte aquí

Te miré toda la clase. Tenías calzas negras y un libro muy llamativo sobre tu pupitre. Cada tanto sacabas una fotocopia de tu carpeta y volvías a guardar todo en su lugar. Me preguntaba si te darías cuenta de que te miraba en cada oportunidad que tenía, creo que nunca llegaste a atraparme. Mantenías tu bolso con decorados de metal sobre tu regazo. En retrospectiva creo que puedo sentirme mal por haberme fijado en vos… ¿Quién soy yo para haberlo hecho?

Durante la segunda media hora me dediqué a proponerme preguntarte tu nombre cuando terminara la clase. Fue un pésimo error, mi cerebro comparable con una Ferrari ya estaba encargándose de mostrarme todas las razones por las que no debía hacerlo. Desafortunadamente, cuando se trata de desalentarme no hay nada tan efectivo como él. Pasó aún más tiempo y volví a proponérmelo, tratando de no pensar mucho para que no se avivara el oso que duerme en un rincón de mi cabeza y sale para asustarme cada vez que puede. Mientras trataba de pensar en lo que mencionaba la profesora y luchaba contra el sueño, me distraía siguiendo el recorrido de tu pelo sobre tu ropa. En tu mano izquierda tenías un solo anillo, pero en la mano derecha tenías varios más… ¡Qué lindas manos!

Quizás estés ahí para la próxima clase, y quizás yo ya haya leído los apuntes. Me pregunto cómo te estará yendo en la facultad. Supongo que lo que más lamento de todo esto es que la semana que viene yo ya no seré yo y supongo que lo mismo podría sucederte.

Ojalá encontrara la manera de refutarme más eficientemente. Ojalá algún día conozcas mi perfume.

.-

La imagen: [auro] / CC BY-NC-ND 2.0

un poco atortugado por las condiciones

los golpes de la batería son como latidos, si lo ves de esa manera.
que no son goles porque te escuché decir
que más que un par de veces cada cuatro años
a vos tampoco te gusta el fútbol.

entre preguntas al cosmos
y un cosmos que esperamos que no responda
sin esquivar entre nosotros esas preguntas
que no dudamos en hacer
para respuestas que una vez pronunciadas suenan tan oxidadas
como si ya supiéramos respuestas que queríamos escuchar.

el encuentro de sensaciones
gritando como si lo sintiéramos
cuando lo sentimos.

un frío que conocíamos pero que resignificamos
con las manos en los bolsillos compartidos
como si no nos alcanzara con tener nuestros propios abrigos.

no se trata, esta vez, de corazones vacíos
en callejones oscuros y analogías con sobrado cinismo
que no vale la pena repetir.
es algo más bien alrededor de las líneas de lo coherente
de exactamente lo que necesitamos en un momento dado
y un tiempo dado, a pesar de que dios no juega a los dados.
principalmente porque dios no existe.

revisamos libros un poco pasados de moda,
pero no en nuestros recreos.
señores que un día soñaron, también,
y entre paredes de cristal decidieron llegar
al lugar que habían tratado de escribir
tantos niños entre garabatos,
decorando con sus dedos los ventanales
de aquellas cafeterías en aquellos días de frío
cuando las remeras se vuelven graciosas
y el frío no es más que un juego.

dejando un poco de lado todo lo que dicen mis dedos
cuando se quema la punta de mi índice sosteniendo una tostada
trataba de decirte, esta tarde entre definiciones que no se tomaron
la molestia de escribir
y alguno que otro poema en la forma de café con leche,
que no hay oculista que alguna vez me haya dicho realmente
lo que pasaba en mis ojos:
nunca pude verme tan bien como en los tuyos.

.-

cuando te dije que tus ojos

estaba sentado al borde del infinito, esperando que vinieras y te sentaras al lado mío para ver a las ballenas cuando escuché.
me di cuenta de que no era lluvia lo que caía, sólo era una leve interferencia diluída en la señal que iba de mi marcapasos al casco. el trópico de capricornio parecía una cereza cuando te prometí arreglar todos tus huesos rotos.

caían los granos de azúcar cuando me levanté y empecé a caminar hacia el lado de los girasoles. era un atardecer muy particular, no habías cantado todavía cuando te sorprendí colgando la ropa. sonreímos pero fue uno de esos recuerdos de postal, de los que guardábamos cuando aún era posible viajar. soltamos algunas palabras y me hiciste recordar por qué eras vos, la que hablaba del destino.

en el medio del verano me levanté para esperar que llegaran, iba a ser este el año en que todo cambiara. pero nuevamente todo cambia de la manera que no estamos observando. ¿te puedo cambiar una sonrisa por un ramo de dedos hecho entre nuestras manos?

podemos soltarnos todas las noches y dejarnos ir a pasear un rato, nada puede lastimarnos ahora viviendo con la cabeza en el cielo. el sol es un recuerdo de álbum de figuritas y las estrellas se vuelven tus primas y hermanas postizas. cuando me dijiste que el helado de vainilla era tu color preferido sólo pude intentar ponerme mi traje favorito. ese fin de semana ganamos todas las carreras en caballos de calesita.

me sentaba en el piano y te cantaba las canciones que más te gustaban. hacíamos vibrar el polvo estelar, te reías y te sentabas al lado mio. recuerdo cuando te quedaste dormida mientras recitaba en voz alta mis pensamientos más desordenados. me dijiste que no soñaste, porque yo sé que nunca te quedaste dormida.

no puedo virar mi cabeza de la imagen de esta calle, alejándose hacia el centro entre edificios y sombras que no existen, oscureciéndose a medida que el horizonte se hace más cercano, tan tenebroso como el miedo que siempre tuve a perderte. como cuando supimos que podíamos respirar en el espacio, sólo que no querían que lo hiciéramos.

nos tirábamos en el trigo tan dorado como el cielo color azufre que nos cubre desde hace tanto tiempo, podíamos ver las tormentas tan alto, lejos de nosotros, corrientes climáticas que nadie podía explicar, al menos no en el tiempo y espacio que nos tocó conocer.

las palabras finales que dijimos antes de desaparecer. nunca tuvimos tanto miedo, pero siempre encontramos el camino de vuelta a casa.

¿acaso no te gustaría verme otra vez?

.-

ahora es el tiempo

siempre me sentí mal después de comer oreos con nesquik
cuando tenía 12 años, cuando tenía quince y ahora que tengo diecinueve.
por supuesto que lo sigo haciendo.

siempre que tomo nesquik en el desayuno me siento mal por un par de horas
y hasta el día de hoy lo sigo haciendo.

pero habiendo tantas oportunidades de aprender,
¿por qué debería aprender ahora pudiéndolo hacer más adelante?

escucho música electrónica, y ni siquiera mis más leales seguidores deben recordar cuánto me gustaba The Crystal Method en épocas de Grand Theft Auto: Vice City cuando escuchaba a Tweekend a todo volumen mientras recorría las calles en algún auto violentamente robado.

estoy aprendiendo a estar triste, y me encanta. más allá de la primer reacción que pueda provocar esa oración, es algo que me hace sentir bien. puedo estar bien y sentirme triste. trato de explicar en contraposición a estar deprimido. estoy aprendiendo a sentirme triste cuando me siento triste en vez de caer en pozos depresivos de los que tengo que salir en ambulancia. porque la depresión es el tipo que te susurra desde un callejón y cuando te acercaste te metieron en un baúl y nunca volviste a ver la luz del día hasta la mañana en que te levantás para saltar hacia el sol.

quizás no me sé explicar, pero siendo tan valiente como soy, a una de las cosas que más le temo es a mi depresión… y a mi mismo.

escuché muchas veces cuando me dijeron que es muy agradable estar conmigo cuando estoy bien. principalmente quienes más disfrutan de mi presencia son los miembros de mi familia cercana, mis hermanos y mis padres. sé que debo ser una de las personas que más puede hacer reír a mi mamá. de alguna manera me siento como un jerry seinfeld casero cuando empiezo a improvisar y mantener esas carcajadas dentro de mi casa. no sé si alguna vez pude emular eso fuera de ese conjunto de paredes.

pero no quiero indagar o profundizar en la razón por la cual no me siento divertido cuando otros humanos se acercan.

si sólo tuviera el corazón, cuando más me necesites, para poder inundar tu cerebro con suficiente violencia como para ahogar todas esas ideas que te comen como termitas. podés ser lo que quieras, no se trata de lo que te diga una profesional que a los siete años no recibió la bicicleta que quería. ojalá yo hubiera escuchado el lamento de Jack.

la atmósfera de mi habitación extraña el polvo que provoca estornudos cuando estoy moviendo los cimientos de mi vida. pero quizás no haya lugar bien adentro de la calabaza más profunda al costado del más enamoradizo corazón para que desafines conmigo mientras te canto una película, siendo el maestro del miedo y de los pantalones de espantapájaros. y ya que estoy muerto puedo sacarme la cabeza y ningún hombre o animal puede gritar como puedo yo.

si tan sólo pudieramos conocer en cual de todos los mundos que el telescopio hubble encuentra en silencio (porque en el espacio no hay sonidos) podrías vos enamorarte de mi o podría yo saber mentir. en cual de todos no te acabarías esa cerveza antes de admitir que estás ciega y que no estamos aquí. arruinados todos, quiero decir, arruinadas están todas esas posibilidades, arruinadas están esas cuevas donde nunca nos podrían encontrar. una cueva en la que podría cocinar para vos y no tendrías que decidir tu futuro con apenas un poco menos de cuarenta dividido dos años.

hasta podría tocar el cielo para tener un par de historias para contar. podría hacerte dormir sobre mi reino verde, con forma de cama manchado con sangre de peleas que tuve que pelear conmigo mismo en las que siempre salí lastimado y mi vida se negaba a salir de adentro mío. quizás la lastimadura no era lo suficientemente grande para que saliera tanto de mí.
mi mamá alguna vez debe haberme dicho que tenía un gran corazón, y si no fue ella espero que alguien me lo haya dicho en la cola de algún supermercado mientras intentaba comprar alcohol siendo menor de edad.

corriendo alrededor de lo que yo soy, como esas pistas de carreras en las que los caballos corren a los perros por falta de un mejor deporte que practicar.

parado en la cima del mundo me agarró vértigo, bajé a buscarte. no tuve éxito y me da miedo volver a subir porque estoy perdido en el espacio.

nunca te escuché gritar, y nunca te escuché cantar o cantarme o a veces me cuesta escuchar tu voz y por lo general nos cuesta escucharnos. hago de cuenta que te escuché en el teléfono y me volvés a preguntar. me avergüenzo y te pido que lo digas de nuevo. algunas veces quise quedarme dormido hablando con vos.

saco el dedo del botón de grabar en la casetera, quiero una canción que grite por atención, esta es la manera en que sucede. woah woah

por favor por favor por favor
dejemos de existir así. yo no me voy a ningún lado.
escribo al aire cuando sé que no vas a mirarme de esa manera
supongo que solamente porque sé que no lo sé.

¿no querés mirarme un rato?

.-

día mundial del lavado de manos

interesante.

me lavo las manos más de 4 o 5 veces por día
y las veces que puedo.

si no quieren tener diarrea o evitar la posibilidad de tener infecciones respiratorias
lávense las manos.

al menos hoy, y mañana ya no.

+ globalhandwashingday.org

.-

valentín es mi nombre (o lo era la última vez que me fijé)

Significado:
El que tiene gran fortaleza.
De origen latino.

Caracteristicas:
Es honesto, de buenos modales y muy sociable.
Se interesa por todo y por todos los
que están cerca suyo.
Es intuitivo y muy observador.

Amor:
Prefiere tener una pareja estable,
con quien compartir su vida.

Fecha:
14 de Febrero (San Valentín).

Personas celebres:
Valentiniano I, II y III (emperadores romanos).
Valentín Alsina (político).
Valentín Lamas Carvajal (poeta).
Valentín Thibón de Libian (pintor y grabador).

(cortesía de belu)

Origen: Latino

Significado: Valiente

Festividad: 14 de Febrero y 25 de Mayo

Personalidad:
La generosidad no está alejada de sus tratos económicos cuando se respeta su libertad de administración.
Es una persona hábil para influenciar mentalmente en los demás.
Tiene armonía en su expresión artística y en su energía emocional.
Tiene buena capacidad para realizar tareas arriesgadas.

(cortesía de algún sitio que encontré con gunglen)

pero ahora en serio…

¿yo como soy?

.-