es cuando paso la mayor cantidad de tiempo
pensando en lo que dejé ir.
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Esto es un desparramo de vivencias diarias y la oportunidad de hacer más que pública mi vida privada.
no sé cómo disculparme
cuando no hice nada mal.
es fácil aprender
si nunca te arrepientes.
buscando todo el tiempo comienzos desde cero
empezar todo siempre como si mi vida empezara ahí.
para ver si todo lo que yo hice
puede ser dejado ahí.
entre los reproches que quedan sin pronunciarse
me susurro el haber conocido a tantas personas
que se encargan de cultivar su resentimiento hacia mi
por equis-razones.
yo sólo estaba cantando una canción que no tenía principio
cuando resultaron escuchar.
tampoco tenía final.
el dolor de estómago diario y cómo ir en contra de él
no entiendo la manera en que toda molestia desaparece
cuando estoy cerca.
no sé ni como caminar todo esto
no cambia mucho si uso mis lentes oscuros o no.
esperando todas las mañanas a que te levantes
y tratando de no estar esperando todo el tiempo
a que me pidas que me vaya.
llenándome de cosas para no decir
y del final de tantas canciones que pueden dejarte
sabiendo que estás cambiando tu vida
y que nada va a volver a ser como era hace diez minutos
sólo para recordarte que eran sólo canciones
y que tu guitarra no está cerca.
rodeándome de personas que me hagan acordar de que estoy acá.
y las horas pasan y contamos las horas en las que no estamos aquí
como si cada centímetro de nosotros estuviera
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llegué tarde a casa y me vinieron a recibir cuatro cachorros
no me llamó la atención.
esta mañana me dijeron que habían encontrado a mi perra
a un kilómetro de casa
gracias a la chapita en su cuello con su nombre y teléfono.
faltan dos cachorros.
sólo espero que estén bien.
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siempre me sentí mal después de comer oreos con nesquik
cuando tenía 12 años, cuando tenía quince y ahora que tengo diecinueve.
por supuesto que lo sigo haciendo.
siempre que tomo nesquik en el desayuno me siento mal por un par de horas
y hasta el día de hoy lo sigo haciendo.
pero habiendo tantas oportunidades de aprender,
¿por qué debería aprender ahora pudiéndolo hacer más adelante?
escucho música electrónica, y ni siquiera mis más leales seguidores deben recordar cuánto me gustaba The Crystal Method en épocas de Grand Theft Auto: Vice City cuando escuchaba a Tweekend a todo volumen mientras recorría las calles en algún auto violentamente robado.
estoy aprendiendo a estar triste, y me encanta. más allá de la primer reacción que pueda provocar esa oración, es algo que me hace sentir bien. puedo estar bien y sentirme triste. trato de explicar en contraposición a estar deprimido. estoy aprendiendo a sentirme triste cuando me siento triste en vez de caer en pozos depresivos de los que tengo que salir en ambulancia. porque la depresión es el tipo que te susurra desde un callejón y cuando te acercaste te metieron en un baúl y nunca volviste a ver la luz del día hasta la mañana en que te levantás para saltar hacia el sol.
quizás no me sé explicar, pero siendo tan valiente como soy, a una de las cosas que más le temo es a mi depresión… y a mi mismo.
escuché muchas veces cuando me dijeron que es muy agradable estar conmigo cuando estoy bien. principalmente quienes más disfrutan de mi presencia son los miembros de mi familia cercana, mis hermanos y mis padres. sé que debo ser una de las personas que más puede hacer reír a mi mamá. de alguna manera me siento como un jerry seinfeld casero cuando empiezo a improvisar y mantener esas carcajadas dentro de mi casa. no sé si alguna vez pude emular eso fuera de ese conjunto de paredes.
pero no quiero indagar o profundizar en la razón por la cual no me siento divertido cuando otros humanos se acercan.
si sólo tuviera el corazón, cuando más me necesites, para poder inundar tu cerebro con suficiente violencia como para ahogar todas esas ideas que te comen como termitas. podés ser lo que quieras, no se trata de lo que te diga una profesional que a los siete años no recibió la bicicleta que quería. ojalá yo hubiera escuchado el lamento de Jack.
la atmósfera de mi habitación extraña el polvo que provoca estornudos cuando estoy moviendo los cimientos de mi vida. pero quizás no haya lugar bien adentro de la calabaza más profunda al costado del más enamoradizo corazón para que desafines conmigo mientras te canto una película, siendo el maestro del miedo y de los pantalones de espantapájaros. y ya que estoy muerto puedo sacarme la cabeza y ningún hombre o animal puede gritar como puedo yo.
si tan sólo pudieramos conocer en cual de todos los mundos que el telescopio hubble encuentra en silencio (porque en el espacio no hay sonidos) podrías vos enamorarte de mi o podría yo saber mentir. en cual de todos no te acabarías esa cerveza antes de admitir que estás ciega y que no estamos aquí. arruinados todos, quiero decir, arruinadas están todas esas posibilidades, arruinadas están esas cuevas donde nunca nos podrían encontrar. una cueva en la que podría cocinar para vos y no tendrías que decidir tu futuro con apenas un poco menos de cuarenta dividido dos años.
hasta podría tocar el cielo para tener un par de historias para contar. podría hacerte dormir sobre mi reino verde, con forma de cama manchado con sangre de peleas que tuve que pelear conmigo mismo en las que siempre salí lastimado y mi vida se negaba a salir de adentro mío. quizás la lastimadura no era lo suficientemente grande para que saliera tanto de mí.
mi mamá alguna vez debe haberme dicho que tenía un gran corazón, y si no fue ella espero que alguien me lo haya dicho en la cola de algún supermercado mientras intentaba comprar alcohol siendo menor de edad.

corriendo alrededor de lo que yo soy, como esas pistas de carreras en las que los caballos corren a los perros por falta de un mejor deporte que practicar.
parado en la cima del mundo me agarró vértigo, bajé a buscarte. no tuve éxito y me da miedo volver a subir porque estoy perdido en el espacio.
nunca te escuché gritar, y nunca te escuché cantar o cantarme o a veces me cuesta escuchar tu voz y por lo general nos cuesta escucharnos. hago de cuenta que te escuché en el teléfono y me volvés a preguntar. me avergüenzo y te pido que lo digas de nuevo. algunas veces quise quedarme dormido hablando con vos.
saco el dedo del botón de grabar en la casetera, quiero una canción que grite por atención, esta es la manera en que sucede. woah woah
por favor por favor por favor
dejemos de existir así. yo no me voy a ningún lado.
escribo al aire cuando sé que no vas a mirarme de esa manera
supongo que solamente porque sé que no lo sé.
¿no querés mirarme un rato?
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viernes 24 de octubre, 5 am (gmt -2)
Cuando digo que nada nunca cambia es en
negación propia de la realidad, bien
sabiendo que nunca es así, siempre cambian
las cosas y tantas otras tienen la
facilidad de mantenerse iguales.
Me da miedo confiar, la incógnita está
en la razón de ese miedo.
Don’t panic debería decirme
más seguido. Confiar más en quien
me quiere.
En las vueltas de la vida y lo que
dicen mis amigos.
En no tomar a la vida con tanta
seriedad. O al menos no tanta seriedad de
esa.
Amar la vida y amar estar vivo. Hacer las
paces con mi respiración. Escuchar cómo la
depresión, es un estado de ánimo y no
un estilo de vida. Prestar más atención.
Llamar la atención de otras maneras, tener éxito.
Observar a mis amigos y qué es lo que hacen.
Recuerdos, jugar con los que me dan risa y
usarlos que para algo están.
Aferrarme a lo que puedo aferrarme.
el jueves nos quedamos hablando con ayrton hasta las 5 de la mañana acerca de años anteriores y recuerdos compartidos, de noches de green day, shaila, asphix, skate, de la playa, de nuestras preocupaciones, de cómo cuando recordamos esos momentos en los que nos preocupábamos por otras cosas lo que queda es cómo la pasábamos y no lo que nos preocupaba, acerca de la posibilidad de que en años miremos atrás y pensemos en cómo nos preocupábamos a esta edad pudiendo estar haciendo tantas cosas. me hizo dar cuenta de muchas cosas que de a poco se fueron sumando a sabidurías compartidas con otros miembros de mi familia, particularmente con mi papá con quién hablé varias horas ayer a la tarde, para en lo posible hacerme recapacitar sobre tantas cosas.
escuchamos ‘mañanas’ de shaila, que siempre tuvo más significado para él que para mí pero inevitablemente esa música me lleva a acordarme de mi mejor amigo y de viajes compartidos y toda una época marcada. desde lo azul y dentro de la nada recibí un correo que me hizo mezclar este mundo intracerebral que mantengo a base de sesiones de aspirar nafta y envenenarme con muestras gratis de pesimismo que coleccioné en los aeropuertos antes de abordar a una nueva depresión.
pero concentrarme en la respiración y en que esto no es algo impuesto. encontrar mis valores o al menos algún valor debajo de la pila de ropa sucia, y todo por haberme olvidado de cómo se usaba el lavarropas.
gracias por el agua fría que corre por la conciencia.
.-
en voz alta:
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caras que desaparecen como manchas solares
o gotas de lluvia
pero no lo suficientemente estúpido como para quedarme contigo
toda la ciudad que te atraviesa en el sentido de taxis que recorren
la distancia máxima que podría un peatón borracho recorrer
a través de la ciudad de Santa Rosa, hasta cinco veces
cada noche cada sábado
después de todo pareciera como si el marco de la ventana burbujeara
con pintura prendiéndose fuego
por las altas temperaturas de un devenir nuclear
es eso lo que dicen: si no tiene orejas, no lo comas.
es así como debe ser para los amantes
no deberían irse solos
no está tan equivocada
como quisiera estar.
no es tan bueno cuando estás completamente por tu cuenta
vos solo.
es tan diferente la vista a los ojos
de callejones, de ojos, de noches, de palermo
nunca pasó antes cantaban las ventanas
sin rebalsar el agua que salía de bañeras transcontinentales.
está la teoría de los fósforos
y a veces un poco de
querés alegría a cambio de diez centavos?
esperaba equivocarme pero cada vez cuesta más
en el último renglón de una carta suicida
que te escribe el hermano mellizo que dejaste enterrado al lado del árbol de bananas
más alto.
me gustan tus ojos
me cuesta decirlo, me cuesta pensarlo, me cuesta escribirlo
cantarlo es otra cosa, siempre que esté acompañado
por el cuerpo médico pertinente.
lo sé
un poco no lo sé.
pero si se te ocurre gritarnos conclusiones de desaliento
a mi, a vos
cuando el pasado es una manta que nos mantiene calentitos de noche
para encontrarnos prendidos fuego a eso de las cuatro de la mañana
cuando todavía los mcdonalds no se acuerdan de que era yo
el que hablaba del destino.
o cuando compartimos una botella para que todo lo que digamos parezca más gracioso
y el chiste es que hace dos horas que estamos tomando querosén.
¿podemos prendernos fuego?
los cuentos de hadas que yo sé inventar
que invento en cada cuadra, al lado de cada poste
cual perro que marca su territorio
pero que pega stickers con corazones
sólo como diciendo ‘hey, yo tengo mi derecho a quererte’
vamos, no vine acá abajo a decirte que llueve en el cielo todo el día
sólo vine a decirte que estamos bien.
¿cómo se llamará el día en que
dentro del más profundo de los silencios intracerebrales
te convertís en un amigo?
el día en el que ella se olvida de todo lo que mejor no debería olvidar
en el que recordamos justamente lo que no hace falta decir
en el que sabés que digo las palabras correctas.
en el que puedo sentir al final del día
porque por una vez me gusta alguien que me gusta
y no es alguien a quien yo le gusto que no me gusta
pero que me gusta porque yo le gusto porque yo soy el único de mi barrio
que puede comentar durante doce horas seguidas
acerca de accidentes ocurridos durante la filmación
de la película de terror más conocida de los últimos
algún tiempo.
dibujarme personajes con pintalabios sólo para tener a quien rezarle
que cuando pienses en mí puedas no hacerlo
de la manera en que no deberías nunca hacerlo
y que te olvides de mi esta misma noche
sólo para que yo pueda volver a practicar mi deporte favorito
que es sin duda alguna el fabricar muñequitos hechos con globos
llenos de harina que cambian de forma y tienen ojos
dignos de accidentados con prensas gigantes.
o quizás inventar anécdotas graciosas que ocurrieron de verdad
ataques de risa absolutamente genuinos que me gustaría algún día compartir
estando vivo, claro.
cartas sin sentido alguno que si alguna vez escribiera
terminarían prendidas fuego en el piso de mi habitación mientras me desvisto
para bailar alrededor de las brazas gritando.
sólo porque nunca podría asumir la responsabilidad de estar diciendo demasiado
demasiado poco para demasiado tanto lo que se me escapa
¿o acaso no te dabas cuenta de que tenía un sombrero de cowboy,
una máquina de hacer waffles, la guía para hacer un soborno,
el autógrafo de Facundo Arana y un batimóvil de Lego sólo porque te quiero?
y así sigue la historia, sólo betty lo sabe.
estoy prendido fuego y ahora creo que estoy listo para…
no, no estoy listo.
no ahora, no mañana, no nunca.
cuando leas esto dame una señal, hacé sonar tus dedos, saltemos de la terraza
caigamos en un auto hecho de goma espuma para amortiguar caidas
de mi estado de ánimo a alta velocidad.
si tan sólo tuviera treinta centímetros
más
y un paraguas.
¡siempre hay que tener un paraguas para estas cosas!
lo de los ataques de risa me refería a vos
es decir, me gustaría compartir con vos.
gracias Frank.
.-
así como nadie tomó con seriedad esos videos
que anticipaban tantas muertes en masacres finlandesas,
mañana podría decir que quiero atragantarme con un chicle
y nadie nadie nadie
podría evitar nada.
¡es la magia de la internet!
.-
duele tanto tanto
cuando notás el orgullo
en el discurso de quien te está diciendo
‘honestamente no sos alguien a quién me interesaría llamar
o mandarle un mensaje’
el orgullo de la gente de no acordarse de mi
pasó un mes entero y si no levantaba el teléfono hoy
casi treinta días sin teléfono
ni por veinte centavos ibas a invitarme
puedo morirme mañana
y aún pasarían semanas hasta que se enteraran.
es una exageración,
pasarían meses o años hasta que se enteraran
si se enteraran.
pero no haría la diferencia
cuando alguien necesite arreglar esa computadora
mi teléfono surge como un relámpago en cualquier inconciente.
cuando esté muerto, siempre tendrán a google.
.-
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melodías de domingo por la mañana
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