Archivo de la etiqueta 'luz'

El salón de bienvenida

Aquí continúa la segunda parte del relato que comencé en febrero.

- Despierta… Todo salió bien. – dije mientras ella todavía dormía.
- ¿No se prendió ninguna de las luces, verdad? – preguntó Ornella entre bostezos.
- Ninguna. Todo salió bien.

Un par de hombres con ajustados trajes blancos y máscaras que tapaban sus caras vinieron en nuestro auxilio. Desde que habíamos llegado el aire comenzaba a humedecerse más y más. Nos ayudaron a soltar nuestros cinturones y nos dieron la bienvenida. Después de todo lo que habíamos pagado por este viaje era lo mínimo que podíamos recibir. Sin embargo, ni ella ni yo hubiéramos hecho algún reclamo. Su cara recobraba su color a medida que salía de su ensueño. Gentilmente los hombres de blanco la ayudaron a incorporarse.

- Estaremos esperándolos afuera, pueden tomarse el tiempo que necesiten. – dijo uno de ellos mientras abandonaban la sala.

Sentados en los descansos nos miramos. Los dos parecíamos más jóvenes que antes de partir. Comenzaron a descubrirse las ventanas. La luz violácea ganaba terreno mientras la iluminación artificial cedía.

flooded gravel pit - by Daniel Sun

Seguir leyendo en Yogur con Copos»

remanence : variance


remanence : variance de Samuel Cockedey

.-

lunes luz lunes

and he’s 18 he couldn’t wait to move out
his parents wonder what all the rush is about
they never bothered with his dreams only thinking of theirs
wonders why he doesn’t call and why he doesn’t care

and i’m 18 and couldn’t wait to move out
it’s been five years and now I’m starting to doubt
whether all my dreams are just aimless stares
looking off to someplace that isn’t there

when i’m 32 well I’ll be miserable with
everything around based on principle
well, i have a clue, oh wouldn’t it be nice
to never be alone in this wasted life

tengo esta canción de despertador
y luego me pregunto por qué todos los días me vuelve la melodía a la cabeza…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

.-

calor y cortes de luz en buenos aires

Desde anoche a las 8 pm que no tengo electricidad. Hoy es un día con calor (o sensación térmica) histórico.

No hay respuesta desde ningún lado y a pesar de vivir prácticamente en Palermo, en los diarios no hacen mención de esto.

Frávega de Corrientes y Salguero está cerrado por falta de electricidad. Mi cuarto es insoportable por falta de electricidad.

Ya pasaron 22 hs, ya se hicieron ocho reclamos. Hoy vi a una persona desmayada por el calor a la vuelta de mi casa y llamé al 911.

Estoy en un bar para poder trabajar un rato.

¿Existe un plan energético… en absoluto?

ahora es el tiempo

siempre me sentí mal después de comer oreos con nesquik
cuando tenía 12 años, cuando tenía quince y ahora que tengo diecinueve.
por supuesto que lo sigo haciendo.

siempre que tomo nesquik en el desayuno me siento mal por un par de horas
y hasta el día de hoy lo sigo haciendo.

pero habiendo tantas oportunidades de aprender,
¿por qué debería aprender ahora pudiéndolo hacer más adelante?

escucho música electrónica, y ni siquiera mis más leales seguidores deben recordar cuánto me gustaba The Crystal Method en épocas de Grand Theft Auto: Vice City cuando escuchaba a Tweekend a todo volumen mientras recorría las calles en algún auto violentamente robado.

estoy aprendiendo a estar triste, y me encanta. más allá de la primer reacción que pueda provocar esa oración, es algo que me hace sentir bien. puedo estar bien y sentirme triste. trato de explicar en contraposición a estar deprimido. estoy aprendiendo a sentirme triste cuando me siento triste en vez de caer en pozos depresivos de los que tengo que salir en ambulancia. porque la depresión es el tipo que te susurra desde un callejón y cuando te acercaste te metieron en un baúl y nunca volviste a ver la luz del día hasta la mañana en que te levantás para saltar hacia el sol.

quizás no me sé explicar, pero siendo tan valiente como soy, a una de las cosas que más le temo es a mi depresión… y a mi mismo.

escuché muchas veces cuando me dijeron que es muy agradable estar conmigo cuando estoy bien. principalmente quienes más disfrutan de mi presencia son los miembros de mi familia cercana, mis hermanos y mis padres. sé que debo ser una de las personas que más puede hacer reír a mi mamá. de alguna manera me siento como un jerry seinfeld casero cuando empiezo a improvisar y mantener esas carcajadas dentro de mi casa. no sé si alguna vez pude emular eso fuera de ese conjunto de paredes.

pero no quiero indagar o profundizar en la razón por la cual no me siento divertido cuando otros humanos se acercan.

si sólo tuviera el corazón, cuando más me necesites, para poder inundar tu cerebro con suficiente violencia como para ahogar todas esas ideas que te comen como termitas. podés ser lo que quieras, no se trata de lo que te diga una profesional que a los siete años no recibió la bicicleta que quería. ojalá yo hubiera escuchado el lamento de Jack.

la atmósfera de mi habitación extraña el polvo que provoca estornudos cuando estoy moviendo los cimientos de mi vida. pero quizás no haya lugar bien adentro de la calabaza más profunda al costado del más enamoradizo corazón para que desafines conmigo mientras te canto una película, siendo el maestro del miedo y de los pantalones de espantapájaros. y ya que estoy muerto puedo sacarme la cabeza y ningún hombre o animal puede gritar como puedo yo.

si tan sólo pudieramos conocer en cual de todos los mundos que el telescopio hubble encuentra en silencio (porque en el espacio no hay sonidos) podrías vos enamorarte de mi o podría yo saber mentir. en cual de todos no te acabarías esa cerveza antes de admitir que estás ciega y que no estamos aquí. arruinados todos, quiero decir, arruinadas están todas esas posibilidades, arruinadas están esas cuevas donde nunca nos podrían encontrar. una cueva en la que podría cocinar para vos y no tendrías que decidir tu futuro con apenas un poco menos de cuarenta dividido dos años.

hasta podría tocar el cielo para tener un par de historias para contar. podría hacerte dormir sobre mi reino verde, con forma de cama manchado con sangre de peleas que tuve que pelear conmigo mismo en las que siempre salí lastimado y mi vida se negaba a salir de adentro mío. quizás la lastimadura no era lo suficientemente grande para que saliera tanto de mí.
mi mamá alguna vez debe haberme dicho que tenía un gran corazón, y si no fue ella espero que alguien me lo haya dicho en la cola de algún supermercado mientras intentaba comprar alcohol siendo menor de edad.

corriendo alrededor de lo que yo soy, como esas pistas de carreras en las que los caballos corren a los perros por falta de un mejor deporte que practicar.

parado en la cima del mundo me agarró vértigo, bajé a buscarte. no tuve éxito y me da miedo volver a subir porque estoy perdido en el espacio.

nunca te escuché gritar, y nunca te escuché cantar o cantarme o a veces me cuesta escuchar tu voz y por lo general nos cuesta escucharnos. hago de cuenta que te escuché en el teléfono y me volvés a preguntar. me avergüenzo y te pido que lo digas de nuevo. algunas veces quise quedarme dormido hablando con vos.

saco el dedo del botón de grabar en la casetera, quiero una canción que grite por atención, esta es la manera en que sucede. woah woah

por favor por favor por favor
dejemos de existir así. yo no me voy a ningún lado.
escribo al aire cuando sé que no vas a mirarme de esa manera
supongo que solamente porque sé que no lo sé.

¿no querés mirarme un rato?

.-

hay una luz en chicago

- si todos fueran como yo con los aparatos no existirían los servicios técnicos.*
- sí… y los psicólogos se llenarían de plata.
**

* valentín muro, don juan adolescente
** no me molesten, poeta y escritora. hizo algunas materias de filosofía. sabe cocinar fideos.

.-

por favor dilo al menos esta vez

no es porque quiera destacar (de vos) nada en especial
sabiendo que lo hago todo el tiempo y no lo sabés

una noche entera entre luces estroboscópicas
se hace más tolerable
con una voz.

.-

con ventilación azul(cita)

lástima que no haya ventiladorcitos que nos hagan menos imbéciles.

.-

siete y una

confetti rainfall in the quiet streets.
the beauty is in what you make it
so get up on your feet

because tonight, the world turned on me
because right now, i don’t dare to breathe

oh, babe, i know
it’s alive
and somewhere for us to find tonight


chase this light with me

.-

quiensea que

sigo bajando pero hago una pausa a mitad de la escalera y encuentro recuerdos de todas esas cosas que hacía cuando tenía tu edad o tus edades, después de todo no importa si son de hielo o si yo era un muñeco de nieve o si era de verdad después de todo, no tenés que preocuparte.

me gusta cómo suenan las cuerdas de las guitaras que nunca escuché, porque después de todo son como las chispitas que salen en las fotos cuando se refleja algo metálico y se desvían los rayos de luz. la majestuosidad de la física supongo. no de la física del secundario que hacen tan aburrida, sino de la otra.

encantador escuchar. la nieve, también, pero quedémonos con la parte de poder escuchar. o sentidos arácnidos inexistentes cuando sostienen por una fracción de aullido de lobo el extremo de tu brazo al momento de despedirte. creo que olvidé mencionar que además de mi no simpática memoria un tanto infalible tengo un sentido perturbado de observación. no me puedo detener de notar las cosas que no tienen sentido, pero no estoy tratando de decir que no me gusta a partir de esa etiqueta en la línea de tiempo de mi vida que me rocen así el brazo al momento de decirme ‘igual nos vamos a ver’.

efectos de sonido y sobre dramatizaciones. me dedico a hacer una escena de todo, pero es divertido. en el sentido más enfermo de la palabra supongo. aludiendo a haber caminado treinta minutos bajo la lluvia indecisa que se volvía nieve y volvía a cómo había empezado, escuchando viajes a norteamérica de ningún otro que mi mejor amigo, Esquilargo Giménez. un maestro del tiro de bochas sobre pelotas de ping pong y una buena manta hecha de los pedacitos de metal que vienen arriba de las latas, y no me refiero a una cota de malla, queridísimos sirgazorgos.

todos vamos a ser, pero no hablando de cantar gospel, sino en un sentido más amplio de la palabra, como cuando desdoblás un mantel, de esos de mesas largas… así de amplio.

todo lo que pido, todo lo que pido es mucho más. creo que le gusta música pero creo que a mí me gusta más. no sé cuales son mis planes, no pregunten. es decir, tengo ese plan y tengo ese otro también, pero creo que a veces tengo demasiada suerte. ya saben cómo es cuando hay demasiada, se desperdicia y al final no pasa nada.

me acuerdo de todos mis sueños y de mis escenas. y un día quiero ser el último sonido de alguien, no para ser como robert redford, aunque no recuerde alguna película con él pero Robert sí que es un excelente nombre.

la melodía no tiene nada que guardar cuando el último pedacito de sol se escapa por la ventana… realmente hay que hacer ventanas que impidan eso. no sé si tendrá que ver con esos vidrios de azúcar que se supone que usan en las películas para que johnny no se lastime al atravesarlas. supongo que sólo lo dejo, lo tiro sobre la mesa para ver si eventualmente despejo esa duda. quizás sólo se trate de ver a un enanito de jardín tocando el arpa. quién sabe… y no quiero la respuesta a esa pregunta.

tiremos los sombreros al aire y hagamos de cuenta que no le tenemos miedo a nada. aunque me gusta admitir cuando tengo miedo, sin hacer todo un problema de ello, claro está.

oh septiembre.

sé que me mirarías ahogarme antes de ver cómo se mojan tus manos. susurrame una vez, susurrame de vuelta.

.-