me compré dos así
ahora mis amigos tendrán excusa
para quedarse en casa.
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Esto es un desparramo de vivencias diarias y la oportunidad de hacer más que pública mi vida privada.
me compré dos así
ahora mis amigos tendrán excusa
para quedarse en casa.
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no tengo idea de por qué subo esta foto
que no tengo idea de dónde salió
pero tampoco tengo idea de quién soy
treinta y dos horas sin dormir
y varias guerras nucleares intracerebrales
y falta tan poco tiempo!
y el futuro al final era como
nunca fui bueno con los juegos de mesa
pero eso no me impide
stickers un millón de stickers nuevos
porque los otros se escaparon
eso siempre pasa
por dibujar monstruos invisibles
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supermercado disco, 7 30 pm
Creo que siempre tuve temor de volverme idiota. Quizás la única razón por la que no soy idiota es porque hago mucha fuerza para no serlo.
pensaba en eso cuando sentía que mi disartria no es tan voluntaria como creo y que realmente tengo un problema de habla o algo así. obviamente lo mío es una exageración criticable por cualquiera que sepa entender lo que quiero decir.
de hecho, recordaba que siempre me sentí menos inteligente que los demás y que la única razón por la que me pude destacar académicamente fue porque me esforcé al respecto, notando como quizás mis amigos cercanos no tenían tan buenas notas como yo pero eran mucho más rápidos mentalmente. la historia de la liebre y la tortuga quizás.
por eso la analogía de la fuerza… haciendola sobre mi mismo constantemente para no volverme un idiota, sabiendo que donde me deje soltar voy a ser el más inútil de todos. de ahí quizás mi dificultad para soltarme, ni siquiera la intoxicación alcohólica puede desinhibirme del todo, lo cual se vuelve terriblemente frustrante tratando de encajar teniendo 19 años. no puedo perder mi estado de conciencia a no ser que esté frente a un inodoro tratando de restablecer orden de adentro para afuera cuando ya no puede divertirse uno.
siempre el control absoluto, sobre todo. y principalmente sobre mi estado de conciencia. también debo reconocer que cuando hay señales de pérdida de ese control en ambientes no controlados, como afuera en algún lado o rodeado de gente, puedo ponerme muy incómodo, queriendo escapar hasta poder estar en un lugar seguro hasta la desintoxicación.
es un juego contradictorio y frustrante, el de mi mente.
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a partir de ahora ya
voy a hacer un experimento social
Y3VhbHF1aWVyIHBlcnNvbmEgcXVlIGVtcGllY2UgYSBndXN0YXJtZQ==
la voy a sacar de mi vida y ahorrarle el drama.
aviso de la manera más pertinente a esa persona
que yo dejo de existir
y en lo que canta un rayo
se olvidan de mi.
es eso o el ‘me gustas mucho’
pero ya sabemos que no resulta
entonces mejor… alejarme de eso hasta la próxima persona
que me provoque ganas de decirle durante una noche cualquiera
‘vos no tenés idea de cómo me gusta el reflejo de los charcos en vos’
o cómo es divertido pensar en ella mientras juego
con la disartria alcohólica.
las cartas que te escribí y dejé al lado de mi cama
las podemos revisar y guardar en el cajón
ese en el que guardo lo que no saco del alma.
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El Instituto de Formación Docente Continua de Bariloche organizó, el sábado pasado, distintos talleres de juego. La convocatoria fue realizada por el grupo de estudio Tramando Juegos, formado por docentes de distintos niveles. La idea, absolutamente lúdica, supuso jugar y construir juguetes, incluso con materiales reciclados y elementos naturales.
Mi mamá es una de las profesoras que organizaron la jornada. En la última foto se la puede ver sonriendo, como siempre.
+ todos los juegos el juego en bariloche2000.com
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marzo 2008
La parte frustrante es cuando me doy cuenta de que me escapan las observaciones y ya no puedo determinar si es mi responsabilidad sobre algo o de quién es o de si no es de nadie. El hecho de que no puedo conmigo mismo y nunca supe la manera correcta de manejar las situaciones. O qué tengo que hacer con las cosas que hago, si tengo que reconocerlas, hacer de cuenta que pertenecen a un juego de pseudo-obligaciones virtuales o si simplemente es como debería ser y poco o nada de crédito tengo en ello. Nunca sé qué consiste un esfuerzo y qué un algo que se supone debería hacer de todas maneras.
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lo más increíble es que me encanta
aunque no entienda los números del pizarrón y mi cabeza esté en algún otro partido de ajedrez
que se transmite por directv en algún rincón de Suecia.
ver tanta gente más inteligente que yo me hace bien
espero no ser malinterpretado (o quizás si)
pero en el secundario no era fácil verme de esa manera.
bien, nunca fui un tercio de lo inteligente que mucha gente quiso que yo fuera
quizás fui más o quizás fui menos, pero nunca un tercio
¿qué es una fracción?
espero estar a la altura (chiste fácil aquí) de la materia
espero estar a la altura de lo que sea que vaya a estudiar
aunque el papelito diga Ciencias Físicas,
sabemos que las cosas cambian (sí, gracias).
y los desafíos se van presentando sin vueltas
y nos atenemos a nuestros sentimientos
a recuerdos afortunadamente recientes y a proyecciones infalibles
de sábados futuros.
pero después de años de pesimismo certificado por la academia (de pesimistas)
se siente bien equivocarse.
le da un lugar especial a un paranoico con demasiada imaginación
y falta de una estructura en el pasado
que sostuviera a esos cambios de planes.
pero… se puede construir también.
yo no sé si voy a empezar a recibir críticas, es decir
es obvio que no estoy en los mismos términos
que cuando preguntaba “¿qué es lo que le gusta a la gente de vivir?”
y no es que se haya muerto esa pregunta en mi
es sólo que me estoy acercando un poco a respuestas que me satisfacen.
y estoy aprendiendo. a veces me quedo con un pedido callado de
entendimiento. un entendimiento de los demás hacia mi que
ni siquiera sé si es necesario.
es sólo que cuando escribo mensajes de texto, o cuando no sé que decir
o peor aún: cuando empiezo a decir cosas y no me detengo
en mis monólogos de medianoche.
es un hecho que no sé lo que hago. no creo que muchos sepan lo que hacen,
de todas maneras.
pero lo estoy intentando. y cuando algo me sale bien, es el resultado de eso.
de intentar y ver si funciona o no. si estamos creciendo juntos, va a salir bien.
nuevamente aflora mi optimismo a futuro: “va a salir bien“. ok, te lo cambio
por un “está saliendo bien”, o mejor por un “sale bien”.
nos sale bien. quizás sondre tiene razón, con eso de respirar.
las canciones guardan significados propios y a veces guardan lo que les damos como significado.
siempre fue así. pero agarro esa frase, la hago un bollito de papel y la tiro.
las canciones pueden dejar de tener significado. nueva lección de vida.
las imágenes también.
y aún recuerdo esa nota que debe seguir en mi celular, que hablaba de sentir que este juego de sentimientos
es un placebo de alguna otra manera de estar, superior, en la que no necesitamos a nadie y nos sentimos así.
pero lo aseguro, y no sé si voy en contra de la física, de la biología, de la psicología o del postulado principal
de la teoría de Susana Giménez, pero
yo sé que la necesito. ok, yo sé muchas cosas. mejor digamos que yo siento que la necesito. eso vale más.
y no me parece mal. me dedico a revisar cada cosa que me sucede (o que no me sucede) un millar de veces
esta no es la excepción y nada rompe con mi lógica personalizada.
deben haber canciones que me respaldan la teoría. no, estoy seguro de que las hay.
pff probablemente sean las que escucho en cada viaje de subte, colectivo, micro, escalón o tortuga que hago.
pero volviendo al tema: el tiempo.
por supuesto que ese no era el tema, pero supuse que sería una buena manera de volver al tema
que de hecho no era el tema.
el significado de cada cosa cambia constantemente, y en el mundo de axiomas y definiciones móviles
a veces hay sólo un ramito de sucesos a los que aferrarse.
yo empecé a armarlo hace muy poco tiempo, y todavía tengo que encontrar una linda cintita para atarlo.
buenas noches gente de internet,
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ok ok
nada que ver con la anorexia o sus intentos
ya jugué con eso.
pero… sin embargo, y luego de leer un interesante debate sobre los tatuajes y el estudio semiológico de los mismos
se me ocurre que… dejando de lado el tatuaje de angelina jolie
y la tristísima moda de las pro-anorexicas desinformadas que creen que por controlar su cuerpo controlan su vida (no)
que usan la frase a veces como ‘quot me nutri, me destruit’ (sic) porque es re cool.
pero tampoco quiero hablar de eso
sino del significado mismo de la frase, un pegajoso “lo que me alimenta, me destruye”
o como quiera traducirse esa porción de latín
estaba revisando por una buena traducción cuando encontré esta lectura interesante:
Supongo que es difícil, por no decir imposible, vivir sin ilusión, esperanza, amor o no anhelar todas aquellas cosas que uno más desea. Pero estos sentimientos positivos que te hacen sentirte vivo y ser feliz, han de ser alimentados día a día con pequeños incentivos o triunfos para que se mantengan vivos en tu interior. Cuando uno ve que va pasando el tiempo, un día, un mes, un año, dos y uno se da cuenta de que no ha conseguido todo lo aquello que se propuso en el pasado y que le ayudó a vivir con ilusión, entonces, le sobreviene después un sentimiento de decepción que se convierte en un lastre difícil de sobrellevar. Hace un tiempo leí un libro de consejos que se titula “I Ching” (el libro de las mutaciones) donde aparece escrita en el de manera muy recurrente una frase que dice: “La perseverancia trae ventura/La perseverancia trae desventura.” Lo que viene a decir que si has puesto todo tu empeño en conseguir algo y no lo has conseguido, capitula y déjalo estar, pues si actúas con obsesión descontrolada para conseguirlo te llevará a la destrucción. “Quod me nutrit, me destruit.” Esta retro-alimentación destructiva la vemos incluso reflejada en el día a día de la propia naturaleza: existe una palabra en el español, “Entelequia”, la cual tiene varias acepciones, pero la que más me gusta es la que dice que entelequia es aquello que tiene como algo intrínseco el proceso de su creación y de la autodestrucción. Por ejemplo, una entelequia fácil de entender sería una corriente marina: por el efecto de la corriente marina se forman las olas del mar y por el mismo efecto se destruyen cuando por su empuje las arrastra hasta las costas de tierra. Y así, “velis nolis”, quieras o no quieras, sucede con casi todo aquello que tiene visos de ser un sí y que luchas desaforadamente por conseguirlo pero que al final ha acabado siendo un no. Resumiendo: “Muéstrame un hombre que controle sus sentimientos y yo te enseñaré a un hombre feliz.” (Anónimo).
– Jon García (link)
es el mismo tiempo que añoramos el tiempo que nos consume
¿y que tal si todo lo que deseamos está a un viaje de distancia?
siempre está a un viaje de distancia
hasta en esos viajes que son menos de 10 kilómetros para reencontrarse
con un amigo que nunca estuvo perdido
y en esa oscuridad nos sentimos al borde de soportar vivir
o esos viajes que él hace de miles de kilómetros que no se pueden contar
para encontrar al amor de su vida
o de la vida que le gusta tener
y que uno vive en el torrente sanguíneo, y todos sabemos que no podríamos sin eso.
es el viaje en el que me va a extrañar y vamos a hablar por celular entre miles de torres
es el viaje y las lágrimas de quien te dio vida que te indican,
como un semáforo infalible
que te van a extrañar.
que hay un lugar en el mundo, y que aunque tu cuarto en semanas
ya no sea tu cuarto
es la porción de espacio-tiempo que te regalaron
sin que te dieras cuenta en tu cumpleaños número 0
la que después deja su marca como una babosa sobre el parabrisas del auto
recordándole a los demás que sin importar por donde sigan
van a tener que limpiarte y pagarle a psicólogos para que ayuden a limpiar el vidrio.
o es sentir el futuro en la vibración de los dedos
al momento de contestar a esas cosas
que simplemente no pueden ser superadas en una respuesta
y nos da miedo matar el sentimiento con palabras que no valen la pena
pero igual hago el intento.
en esa sensación que no se va a la mañana siguiente
y deja de ser la sensación de la noche anterior
o el infinito significado de las porciones de letras aleatorias de la hilera del medio
y la manera en que no empieza por la misma letra que yo
un reflejo inconciente de nuestra manera de cortar flores, quizás
o sólo un dato trivial y algo que sólo podría notar yo.
entre todas las cosas que me podrían hacer especial.
es una manera de respirar, y yo sé quién puede decirme que es así
no se trata de la nieve que se comparte en una estrella que viaja del norte al sur
ni de camionetas viejas y deseos de crecer.
es como el cambio entre acordes.
o a veces todo se resume en buscar la letra de la canción
que creíste que le gustaba a Ayrton
pero que te tomó dos meses de silencio y quince segundos
para darte cuenta de que en realidad era a vos a quien te gustaba
y a pesar de eso la próxima vez que lo vea le voy a discutir, porque estoy seguro
de que el me dijo que esa canción me iba a gustar.
se trata de saber jugar y de aprender el juego,
sabiendo como hay que jugar
disfrutaras del juego.
no me importa si me dijiste o no que me iba a gustar.
como tampoco me importaron todas esas otras cosas
que a veces pareciera como si el resto del mundo
quisiera que me importaran.
tiempo de irse
mañana psicóloga
se me nubla la vista
this is madness, xoxo dash
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Talvez en algún sentido no quiero que mejoren las cosas así de una vez por todas se concreta esta operación con la suma final que resulte en mi inevitable partida de la mesa. Sí la vida es un juego, están haciendo trampa todos, o quizás yo también para mantenerme en el juego sin motivo. Soy pésimo, seamos sinceros, al momento de jugar mis cartas. O bien quizás sea que nunca me toca una buena mano. Pero probablemente sea lo primero.
No entiendo por que se hace tanto ritual cuando alguien a los 60, 80, 45 o 18 años se retira del juego. Después de todo van a seguir repartiendose las mismas apuestas sin jamás detenerse, sumando jóvenes jugadores.
Nadie muere desangrado por el borde de una carta, pero muchas veces terminamos desangrandonos sobre una carta para explicar nuestra renuncia.
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No sé si estoy llorando o si es el viento en mis ojos en el horizonte.
¿Eras vos la que hablaba del destino?
Yo ya no me acuerdo de lo que había dicho que iba a hacer.
Revoleamos los días como esas chicas que bailan y no tratamos de ir más rápido.
Creo que fuimos bastante bien, siguiendo el compás de esas olas en esa playa aquella noche.
No es tu ciudad, es lo que creo que significa para mí.
Me asusto tan fácilmente que llego a pensar que de verdad soy lo que decíamos en los juegos.
Pero me confunde un poco no saber qué es lo que nos va a pasar.
¿Eras vos la que hablaba del destino?
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