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ahora es el tiempo

siempre me sentí mal después de comer oreos con nesquik
cuando tenía 12 años, cuando tenía quince y ahora que tengo diecinueve.
por supuesto que lo sigo haciendo.

siempre que tomo nesquik en el desayuno me siento mal por un par de horas
y hasta el día de hoy lo sigo haciendo.

pero habiendo tantas oportunidades de aprender,
¿por qué debería aprender ahora pudiéndolo hacer más adelante?

escucho música electrónica, y ni siquiera mis más leales seguidores deben recordar cuánto me gustaba The Crystal Method en épocas de Grand Theft Auto: Vice City cuando escuchaba a Tweekend a todo volumen mientras recorría las calles en algún auto violentamente robado.

estoy aprendiendo a estar triste, y me encanta. más allá de la primer reacción que pueda provocar esa oración, es algo que me hace sentir bien. puedo estar bien y sentirme triste. trato de explicar en contraposición a estar deprimido. estoy aprendiendo a sentirme triste cuando me siento triste en vez de caer en pozos depresivos de los que tengo que salir en ambulancia. porque la depresión es el tipo que te susurra desde un callejón y cuando te acercaste te metieron en un baúl y nunca volviste a ver la luz del día hasta la mañana en que te levantás para saltar hacia el sol.

quizás no me sé explicar, pero siendo tan valiente como soy, a una de las cosas que más le temo es a mi depresión… y a mi mismo.

escuché muchas veces cuando me dijeron que es muy agradable estar conmigo cuando estoy bien. principalmente quienes más disfrutan de mi presencia son los miembros de mi familia cercana, mis hermanos y mis padres. sé que debo ser una de las personas que más puede hacer reír a mi mamá. de alguna manera me siento como un jerry seinfeld casero cuando empiezo a improvisar y mantener esas carcajadas dentro de mi casa. no sé si alguna vez pude emular eso fuera de ese conjunto de paredes.

pero no quiero indagar o profundizar en la razón por la cual no me siento divertido cuando otros humanos se acercan.

si sólo tuviera el corazón, cuando más me necesites, para poder inundar tu cerebro con suficiente violencia como para ahogar todas esas ideas que te comen como termitas. podés ser lo que quieras, no se trata de lo que te diga una profesional que a los siete años no recibió la bicicleta que quería. ojalá yo hubiera escuchado el lamento de Jack.

la atmósfera de mi habitación extraña el polvo que provoca estornudos cuando estoy moviendo los cimientos de mi vida. pero quizás no haya lugar bien adentro de la calabaza más profunda al costado del más enamoradizo corazón para que desafines conmigo mientras te canto una película, siendo el maestro del miedo y de los pantalones de espantapájaros. y ya que estoy muerto puedo sacarme la cabeza y ningún hombre o animal puede gritar como puedo yo.

si tan sólo pudieramos conocer en cual de todos los mundos que el telescopio hubble encuentra en silencio (porque en el espacio no hay sonidos) podrías vos enamorarte de mi o podría yo saber mentir. en cual de todos no te acabarías esa cerveza antes de admitir que estás ciega y que no estamos aquí. arruinados todos, quiero decir, arruinadas están todas esas posibilidades, arruinadas están esas cuevas donde nunca nos podrían encontrar. una cueva en la que podría cocinar para vos y no tendrías que decidir tu futuro con apenas un poco menos de cuarenta dividido dos años.

hasta podría tocar el cielo para tener un par de historias para contar. podría hacerte dormir sobre mi reino verde, con forma de cama manchado con sangre de peleas que tuve que pelear conmigo mismo en las que siempre salí lastimado y mi vida se negaba a salir de adentro mío. quizás la lastimadura no era lo suficientemente grande para que saliera tanto de mí.
mi mamá alguna vez debe haberme dicho que tenía un gran corazón, y si no fue ella espero que alguien me lo haya dicho en la cola de algún supermercado mientras intentaba comprar alcohol siendo menor de edad.

corriendo alrededor de lo que yo soy, como esas pistas de carreras en las que los caballos corren a los perros por falta de un mejor deporte que practicar.

parado en la cima del mundo me agarró vértigo, bajé a buscarte. no tuve éxito y me da miedo volver a subir porque estoy perdido en el espacio.

nunca te escuché gritar, y nunca te escuché cantar o cantarme o a veces me cuesta escuchar tu voz y por lo general nos cuesta escucharnos. hago de cuenta que te escuché en el teléfono y me volvés a preguntar. me avergüenzo y te pido que lo digas de nuevo. algunas veces quise quedarme dormido hablando con vos.

saco el dedo del botón de grabar en la casetera, quiero una canción que grite por atención, esta es la manera en que sucede. woah woah

por favor por favor por favor
dejemos de existir así. yo no me voy a ningún lado.
escribo al aire cuando sé que no vas a mirarme de esa manera
supongo que solamente porque sé que no lo sé.

¿no querés mirarme un rato?

.-

esta noche heroes con h minúscula

espero volver a sentirme así
con un propósito
con un sentido de todo

como cuando me comparaba con heroes
y nadie sabía de qué hablaba

hasta que todo volvió a llegar al mainstream
naturalmente, y ahí se fue mi originalidad.

sin embargo terminé de ver la serie 6 meses antes de que estrenaran
la segunda parte en este lado del mundo.

un día voy a tener a quién adormecer
con historias.

soy como un abogado
por la manera en que siempre estoy tratando
de sacarte de encima
(si me levantara al lado tuyo)

.-

historias inventadas

si nos morimos
como sabemos que la gente sigue viva alrededor nuestro
cómo podemos saber que ellos no son una parte exclusiva de nuestra vida
quizás nosotros los mantenemos vivos
al estar vivos
y si morimos
ellos mueren tambien
qué impediría que sólo yo existiera en todo el universo
y todo esto
exista sólo para mi
y si de hecho yo muriera
quizás nada pasaría
porque después de todo
todo esto, todo el universo
puede que esté dentro mío
y yo lo esté generando.
.-

héroe/heroína

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retrocediendo un paso y cada avenida en cada avenida

hace algo así como dos semanas discutía con mi ex novia en una esquina a una cuadra de la casa de mis amigos en la plata y sólo resonaba en mi cabeza una canción.
ok, eso es un despropósito. resonaban una docena de canciones, pero entre ellas esta se mantuvo por un par de días.

no recordaba del todo la letra (nunca prestarle real atención), pero estaba seguro de algunas frases.
a veces es decepcionante recordar frases de una canción y completarla mentalmente, dandole todo un sentido, y al momento de revisarla notar que no era así. por suerte no fue el caso.

dos semanas más tarde se me ocurre revisar la letra. si la hubiera pronunciado y de alguna manera ella la hubiera entendido quizás el desarrollo de algunas situaciones hubiera sido distinto.

probablemente no.

esa tarde le recordé y le dije por (casi) última vez todas las cosas que no me estaban funcionando
por qué no me estaba haciendo bien estar con ella
y todo ese montón de palabras que se renderizan inútiles a fin de cuentas.

la sensación fue que no vale mucho cambiar todo si cuando estaban diciéndotelo con tanto empeño
durante tanto tiempo, y con tanta paciencia no pasaba nada.

pero para contar historias completas va a haber otros momentos.
ya estarán satisfechos, queridos voyeuristas.

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equis mayúscula equis minúscula

entre todo lo que nos lleva la vida a ir sintiendo en cada momento
a veces
o quizás siempre se nos hace bastante complicado, si no imposible
darnos cuenta de los cambios.
pero no de esos cambios fáciles como el edificio de la esquina
o que ya no nos interesa tanto pokémon.

me refiero a los otros cambios
que bien podrían verse como simples

de pronto tuviste la misma cuenta de mail desde hace 3 años

y encontras la primer imagen que recibiste y enviaste desde ella

oh estabas tan desparramada durante tanto tiempo

terapia de choque de frente a un pasado que sólo puede alejarse
que por supuesto no sería lo mismo que una terapia homóloga
con un presente arrollador.

es la única foto que muestra
(tan poco, tan nada, tanto tanto, sin luz y dos caras y lo difícil que es creer que ese era yo
hubiera jurado que yo no me veía así. yo no me veía así desde atrás de mis ojos)

nieves y nevadas
todos esos momentos que guardé en textos a quien fuera
y que no tengo en imágenes

la memoria fotográfica se encarga de perseguirme sin la existencia real de esas imágenes
quizás por eso no acostumbro pensar en tomar fotos

un dos click y entre mis dedos puedo enmarcar una imagen
para guardar en mi billetera inexistente y revisar antes de romperme
o para esconder abajo de mi cama y temerle durante los inviernos, veranos, primaveras y otoños.

compartir tiene cada vez un significado
quiero dar todo mi pasado
no como en una feria americana
o en una colecta de caridad

quiero que se sienta que todo esto tampoco es algo que pase mucho por esa parte
de mi cerebro por la que pasan las cosas que pienso mucho

voy a pararme y voy a mirarla a los ojos y hablarle de mis pasados (pisados o no)
de historias angustiantes de secundaria
de historias ridículas de infancia particularmente extraña
historias de skate y boxers en el centro cívico
o cualquier otra historia

open the past and present
and the future too
it’s all i’ve got and i’m giving it to you

y no me sale decirlo de otra manera
aunque regularmente pueda escaparle a las letras de green day.

es sólo que entre el laberinto que a veces pareciera ser mi personalidad
hay toda una parte extrovertida que pareciera que te contara todo lo que le pasa
y lo que le pasó
y lo que le va a pasar.

cuando en realidad estoy mostrando apenas una mínima parte de lo que creo que soy
cuando me encuentro a mi mismo en mi pasado
y puedo decir ‘yo estuve ahí’
para a veces responder que quisiera estar ahí
y otras desearía nunca poder viajar al pasado, volver a esos momentos.

no tengo un muy buen manejo de los lugares donde anduve
aunque tengas suficiente edad como para saber por donde estuve.

por momentos vertiginosa, es la sensación de que hay tanto que voy descubriendo
un sábado a la vez.

no busco y trato de alejarme del pedido de que no cuente qué fue de mi vida
antes de conocer(la-te)

pero tantas cosas no las cuento
nunca

aunque mi boca de esa impresión
de que el kiosquero amigo sabe de cuando bailé los backstreet boys frente a todo el colegio
no es así.

te sorprendería saber la cantidad de cosas que sin más pronuncié frente a vos
y nunca nadie antes había escuchado
de esa manera.

no es la manera, el lugar, la hora o el color como para decirlo
pero sólo pido un poco de sentido de exclusividad.

lo que quiero decir, es que sólo pido que te des ese sentido de exclusividad,
que a nadie más miro de esta manera.

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