Archivo de la etiqueta 'física'

necesito nuevas camisas (creo que me quedan bien)

escrito entre el 1 y el 17 de enero de 2009

a book that ends with no last page.

decía esa frase medio dormido en alguna reciente conversación telefónica de medianoche sin saber realmente por qué la mencionaba. creo que esa es la sensación del fin del año que acaba de terminar. este año no quiero volver sobre el camino que recorrí y sacar conclusiones. no quiero necesariamente el ritual de darle un cierre a un año que quizás no termine de cerrar en mucho tiempo.

un principio de año sin una sonrisa, un verano que por segunda vez no pudo existir.
mis brazos sin sol durante tantos meses.
retorcidos planes desparramados como secretos y rumores.
mi campaña por recuperar algo de privacidad. algunas cosas mejor no saberlas
o hacerlas saber.

las histerias, la falta de interés, las ilusiones que me dediqué a tejer,
las promesas que hice sabiendo que no iba a estar para cumplirlas.
el miedo al miedo y las canciones. el coqueteo con la depresión.
los ridículos gritos desesperados por atención.
hola frustración, mi nombre es. Continuar leyendo ‘necesito nuevas camisas (creo que me quedan bien)’

hola ma (tengo miedo)

Hola Ma, perdón por el susto que te di en la terminal, no se me ocurrió que podías asustarte tanto ni lo inoportuno de mi mensaje. No tengo miedo de este viaje ni tengo miedo de mi vuelta.

Tengo miedo del año que viene y del que venga después. Sé que hace ya un tiempo que no doy pie con bola en ningún sentido. Mi año universitario fue deliberadamente un fracaso al punto de ni siquiera poder llamárselo universitario. Con el trabajo no logré nada, sólo que me aplastaran y darme cuenta de que no cobro como corresponde. No tengo ahorros y sin embargo dedico muchísimo tiempo a trabajar. Y esos son los pilares de mi vida. No sé si quiero estudiar física ni sociología ni nada… Y la presión de que ya no tengo 17 y terminé antes el secundario, ni tengo 18 y estoy estudiando.. Tengo 19 y no hago un carajo. Y voy a tener 20. No tengo ganas de hacer nada, no me motiva nada. No me veo en ningún lado el año que viene ni en 20 años porque sé que no puedo llegar a nada. Si no logro nada ahora. Estoy harto de salir a la noche y volver cada noche peor. Me gustan mis amigos pero me hace sentir mal saber que soy complicado. Hasta me quita las ganas de conocer gente porque sé como soy. Y no me gusta como soy, pero la gente no cambia.

.-

revólver

creo que ya entiendo de qué se trata
la ruleta rusa.

+ suicidio cuántico

.-

quiensea que

sigo bajando pero hago una pausa a mitad de la escalera y encuentro recuerdos de todas esas cosas que hacía cuando tenía tu edad o tus edades, después de todo no importa si son de hielo o si yo era un muñeco de nieve o si era de verdad después de todo, no tenés que preocuparte.

me gusta cómo suenan las cuerdas de las guitaras que nunca escuché, porque después de todo son como las chispitas que salen en las fotos cuando se refleja algo metálico y se desvían los rayos de luz. la majestuosidad de la física supongo. no de la física del secundario que hacen tan aburrida, sino de la otra.

encantador escuchar. la nieve, también, pero quedémonos con la parte de poder escuchar. o sentidos arácnidos inexistentes cuando sostienen por una fracción de aullido de lobo el extremo de tu brazo al momento de despedirte. creo que olvidé mencionar que además de mi no simpática memoria un tanto infalible tengo un sentido perturbado de observación. no me puedo detener de notar las cosas que no tienen sentido, pero no estoy tratando de decir que no me gusta a partir de esa etiqueta en la línea de tiempo de mi vida que me rocen así el brazo al momento de decirme ‘igual nos vamos a ver’.

efectos de sonido y sobre dramatizaciones. me dedico a hacer una escena de todo, pero es divertido. en el sentido más enfermo de la palabra supongo. aludiendo a haber caminado treinta minutos bajo la lluvia indecisa que se volvía nieve y volvía a cómo había empezado, escuchando viajes a norteamérica de ningún otro que mi mejor amigo, Esquilargo Giménez. un maestro del tiro de bochas sobre pelotas de ping pong y una buena manta hecha de los pedacitos de metal que vienen arriba de las latas, y no me refiero a una cota de malla, queridísimos sirgazorgos.

todos vamos a ser, pero no hablando de cantar gospel, sino en un sentido más amplio de la palabra, como cuando desdoblás un mantel, de esos de mesas largas… así de amplio.

todo lo que pido, todo lo que pido es mucho más. creo que le gusta música pero creo que a mí me gusta más. no sé cuales son mis planes, no pregunten. es decir, tengo ese plan y tengo ese otro también, pero creo que a veces tengo demasiada suerte. ya saben cómo es cuando hay demasiada, se desperdicia y al final no pasa nada.

me acuerdo de todos mis sueños y de mis escenas. y un día quiero ser el último sonido de alguien, no para ser como robert redford, aunque no recuerde alguna película con él pero Robert sí que es un excelente nombre.

la melodía no tiene nada que guardar cuando el último pedacito de sol se escapa por la ventana… realmente hay que hacer ventanas que impidan eso. no sé si tendrá que ver con esos vidrios de azúcar que se supone que usan en las películas para que johnny no se lastime al atravesarlas. supongo que sólo lo dejo, lo tiro sobre la mesa para ver si eventualmente despejo esa duda. quizás sólo se trate de ver a un enanito de jardín tocando el arpa. quién sabe… y no quiero la respuesta a esa pregunta.

tiremos los sombreros al aire y hagamos de cuenta que no le tenemos miedo a nada. aunque me gusta admitir cuando tengo miedo, sin hacer todo un problema de ello, claro está.

oh septiembre.

sé que me mirarías ahogarme antes de ver cómo se mojan tus manos. susurrame una vez, susurrame de vuelta.

.-

el perfume de su pelo

hace algo así como una semana
me quedé a dormir en lo de Ayrton
y soñé que volaba, prácticamente durante toda la noche.

luego soñé que podía caminar por las paredes.

no lo había pensado hasta que empecé a escribir esta entrada
pero lo que tienen en común es que ambos sueños desafían la gravedad.

¿estaré a punto de hacer lo mismo?

.-

no saber nada es mejor que saberlo todo

en mi no-tan-productivo domingo, casi como en un nuevo tipo de rutina adquirida desde que volví a bariloche, me dedico a revisar de a poco los más de 50 DVDs que fui descargando y coleccionando a lo largo de los años. hoy me dediqué a ver Berth, el DVD de The Used. el mismo tiene un recital completo en Vancouver, Canadá, casualmente donde estuvo mi mejor amigo en el verano (en algún punto se lo mencioné, cuando en alguna noche de sexo, drogas, rock and roll, alcohol y muchísima programación en php para algún sitio escuché gritar ‘vancouver’ al cantante).

escuchaba este disco desde hacía un año y medio, pero nunca había visto la presentación en video.

disfruté muchísimo del recital y luego de la suerte de ‘documental’ que lo acompaña, donde pude conocer un poco a una de las bandas que más escuché durante los últimos dos años. tengo como testigo de ese dato el hecho de que tengo grabados sus discos desde la última vez que me quedé estudiando de noche (y de día, y en todo momento, prácticamente) cuando estaba estudiando para rendir quinto año libre. aún tengo esos discos escritos con marcador indeleble negro, cuando me dedicaba a hacerles el diseño y todo, siguiendo básicamente el mismo patrón para todos los discos pero bueno: tampoco tengo un gusto musical excesivamente variado.

de a poco me voy interesando más y más en cada asunto que consigue mi atención, es por eso que trato de cuidarme: una vez que quiero saber acerca de algo no me detengo hasta agotar los recursos en la materia. muchas veces prefiero no saber, al menos por mucho tiempo, cómo son físicamente los integrantes de una banda, o de dónde son o qué los mantiene despiertos por la noche… porque sé que sería sólo el principio de una carrera hasta saberlo todo. más de una vez me encontré a mi mismo confesándole a alguien que soy un adicto a la información.

no hacen falta las oportunidades en las que alguien está hablando acerca de, digamos, píldoras de control de natalidad (o anticonceptivas, en ese sentido) y puedo dedicarme a explicar desde su funcionamiento hasta su origen. por suerte veo a través de mis ojos las veinticuatro horas y no a través de los ojos de los demás: supongo que me asombraría lo friki que resultaría mi impresión en los demás.

y sobran ejemplos… pero hacen falta otros: ojalá en algún punto de nuestro recorrido a través de la curva del universo me interesaran los deportes tradicionales: ¡podría tener charlas espontáneas con tanta gente!

si tan sólo me interesara por un segundo el tenis, podría decirle a todos algún dato curioso de federer o nadal o… de lo que fuera.

y no es que no lo haya intentado… desde siempre fuí así. tenía seis años cuando al terminar de cenar explicaba algún dato curioso del universo y filosofaba acerca de cuestiones que descubriría cuatro años más tarde que estaban bastante acertadas. y a decir verdad, a esa edad me gustaba el fútbol. pero no podía relacionarme con la pasión por el mismo. ¡lo intenté! no me salía querer gritarle al televisor para que un jugador mejorara su rendimiento… maldita lógica inquebrantable que me es tan inútil la mayor parte del tiempo y cuando debería servirme se queda durmiendo en casa.
quería hacerlo, quería tener intenciones genuinas de quejarme, de sentirlo, de gritar al respecto pero… no.

volviendo al eje, quería aprenderme cosas que mis compañeros recordaban: formaciones enteras de equipos… varias decenas de nombres de equipos, jugadores, campeonatos… revisaba las páginas de los álbumes de figuritas, o los suplementos que nadie leía en mi casa: los de deportes.

pero no servía: podía recordar de principio a fin cómo se daba la fisión nuclear o para qué se usaba cada isótopo del uranio en la misma cuando tenía sólo nueve años, pero nunca pude aprenderme más de tres nombres de jugadores. maldita sea mi supuesta capacidad intelectual de la que hablaban las maestras.

por supuesto, luego de muchos intentos como buen científico llegué a la conclusión de que mis experimentos no iban a dar frutos y me di por vencido: sólo me limité a mencionar el equipo de fútbol con el que simpatizaba pero aclaraba que no me gustaba el deporte. a los diez años ya no jugaba más. tuve mi intento con el básquet a los siete años (si ahora mido un metro con sesenta y tantos centímetros imaginen a esa edad) pero ahí se quedó todo. lo mismo con la natación pero… no.

nunca fui bueno para el ajedrez tampoco (es un deporte).

recién conocí el único deporte que genuinamente disfrutaría a los doce años cuando empecé a hacer skateboard, pero es otra historia.
y aunque obviamente nunca fui bueno hasta el día de hoy puedo disfrutar practicarlo.

hoy pude sentirme más cerca a The Used y a su forma de ser. afortunadamente no cambió en absoluto mi impresión de ellos. lamentablemente no tengo con quién juntarme para ver este tipo de materiales. siempre me gustó la idea de eventualmente tener con quien compartir tantos aspectos de mi vida que nunca pude compartir. quizás alguien con quien compartir la música que me gusta, desde Sondre Lerche, pasando por blink-182, Angels and Airwaves, dando una vuelta por Frank Sinatra, y volviendo a Motion City Soundtrack, Armor for Sleep, The Used y quizás deteniéndome en mis gustos más flojos como Fall Out Boy o mi reciente respeto hacia Panic at the Disco. tengo tantos DVDs para ver, y los voy a ver solo. no me entristece en absoluto.

es decir, obviamente me puso muy triste mucho tiempo que fuera así. después de todo la adolescencia suele caracterizarse por nuestras relaciones sociales, pero la mía tuvo escasas. sin embargo hace algunos años me era más fácil compartir gustos con algunos de mis mejores amigos, cuando blink-182 todavía estaba dando vueltas… pero crecemos para diferenciarnos y no creo de ninguna manera que eso impida el relacionarnos, pero sí que lo hace más difícil al momento de compartir. es interesante conocer cosas nuevas a través de amigos, pero no siempre una relación desarrollada con anterioridad (en otra etapa de nuestras vidas) garantiza que podamos intercambiar gustos con alguien.

eventualmente va a aparecer alguien, pero nuevamente citando a the used:

well you’re never gonna find it,
if you’re looking for it,
won’t come your way,yeah
well you’ll never find it,
if your looking for it.

nunca vas a encontrarlo
si lo estás buscando
no vendrá hacia vos
nunca vas a encontrarlo
si lo estás buscando.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

EDIT: Ya tengo a Zim para ver DVDs conmigo. ¡Ven que si no lo están buscando aparece! Ahora voy a escribir sobre como siempre quise tener un auto…

.-

otra chica otro planeta

i always flirt with death
i could kill but i don’t care about it

long journeys wear me out but
oh god, you know we won’t live without it

i think i’m on another world with you
oh, i’m on another planet with you

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

.-

mil líneas de código y esas sonrisas idiotas

hoy le hice caso a las sugerencias
y me quedé toda la tarde en casa haciendo cosas que me gustan
trabajando en la nueva versión de theresnosolution.com
revisando y trabajando en mil líneas de código (con un par de tips de Zim)
y preparando las imágenes que había hecho hacía mucho tiempo Nic

llegó el casi final de las 10 horas seguidas que me pasé en eso
y lo había logrado.

falté a física y falté a introducción al pensamiento científico
y en este tiempo noté que me falta un poco
de hacer las cosas que me gustan

creo que se hace tan insoportable la falta de voluntad para lo cotidiano
que estoy forzado a hacer algo
que quizás tenga que ver con no hacer algunas cosas.

pero ahí están las sonrisas idiotas
en frases perfectas
impredecibles
a veces tan poco yo que me encantan.

querer tener oídos con amplificador para poder escuchar la interferencia
de la señal del celular al recibir uno de esos
mensajes.

o elegir canciones, escribir cartas que no terminan
grabarlas y perderlas porque windows vista
simplemente es un fracaso.

o las explicaciones que como las figuritas repetidas de mi primita
de pronto se confunden con cachorritos tomados con gran angular.

las mentiras que rozan el comenzar a existir
por no pronunciar lo que había que haber dicho
hace quizás tanto tiempo.

pero entre tanto no-vivir, sentir que no soy un fracaso
como me decían hace no tantos pares de días
a través de pequeños logros de empresas personales
y otras misiones cósmicas
es justo lo que necesito.

no se equivocaba cuando me dijo:
“algunas personas son buenas personas, pero quizás no son buenas para vos”

y así uno cae

.-

yo quiero brevísima historia del tiempo

en menos de un mes es mi cumpleaños

yo quiero la reedición de Historia del Tiempo de Stephen Hawking

ISBN: 9788484326373

.-

Protegido: no hacen falta comienzos ni finales

Esta entrada está protegida. Para verla escribe la contraseña: