Archivo de la etiqueta 'escritorio'

y estamos tan confundidos

Doce minutos y todo lo que puede pasar en doce segundos.

Podría intentar leer los signos en los brazos, en la manera en que me despeino, en la manera en que no puedo volver a marcar los mismos pasos.

Podría dejarlo todo de lado, soñar despierto con alambrados y casitas no muy distantes de ellos. El pasto color ocre porque estamos en invierno.
Las tablas  arruinadas por años de humedad y clavos que son como los de antes, y no como los de ahora.

Podría abrochar esta hoja con todas las anotaciones al margen y dejar mi escritorio lleno de ridículas indicaciones en papel engomado amarillo, sólo para no olvidarme de qué día es hoy.

Intenté engañar trenes, me equivoqué al doblar en varias esquinas y seguramente le haya prometido a alguien algo que no pude cumplir, pero tranquilo puedo levantar un vaso e intentar no dejarlo caer.

Rozar mis propias ideas con un cepillo, intentar no dejarlas en la parte de atrás de mi mente, ganarle a la sordera que se abre paso entre el sonido que hay fuera de mi casa en una tarde cualquiera.

Voy a dejar esta casa. Afortunadamente empecé a recordar el olvido, y es en el medio de un aluvión de etiquetas y cinta scotch que elijo con qué me quedo.

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acerca de los recuerdos

busqué “perfume” entre mis notas buscando otra cosa y encontré esta que se mantuvo no publicada por un buen tiempo.
es del 31 de enero del 2008, tiene casi dos años.
y aún hoy tuve que leerla dos veces para entenderla.

Siendo terriblemente cruel con los hombres de tecnología que con su extenso despliegue de artefactos se enorgullecen de poder capturar los momentos, afirmo que eso es una terriblemente exagerada afirmación. Quién pueda capturar un momento con mayor complejidad que con la que recordamos un sueño será sin duda una de las figuras de los, sin exagerar, últimos 5000 años.
Por eso es que esta infame tecnología (que no es una tecnología en realidad) se trata del mismo anticuado sistema que usamos para crear paranoias que pondrían celoso al director de cine mejor pago y harían sentir culpables a sus protagonistas sin que siquiera estén realmente involucrados en esa perfectamente tramada escena privada rodándose en tu cerebro.
Sí involuntariamente poseemos esa gran habilidad para crear escenarios y hacer actuar a las personas no sería muy sorprendente que algunos de esos momentos capturados – vulgarmente conocidos como recuerdos – se mezclen en el escritorio de nuestro guionista estrella, en su oficina en Mentewood.
¿La razón por la que la gente tiene diferentes versiones de las cosas va teniendo sentido, no es así?
Después de todo nuestro equipo de producción no tendría con qué trabajar si no se pasaran de oficina en oficina las fotografías, cintas, videos, mensajes, cartas, frascos con olores y perfumes de ex-novias y ex-nadas.

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de cuartos y escritorios

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alfiler de gancho

aquí es donde la magia sucede.

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frank sinatra y sol de la tarde

escucho frank sinatra
estudio análisis matemático
escribo viejas anécdotas en esta ciudad
cuando todo se decía era diferente

y el sol me entibiece los pies
abajo de la silla.

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dije tantas incomprensibles cosas

Me levanté de la clase porque no podía soportar la sensación de no saber. De no entender. De que una vez más no tengo lo que se necesita. De que me falta algún esfuerzo que no hago. Que tengo que cambiar, en el sentido que sea.

Amoldarme a mi futuro de vertiginosa transformación en presente.

Porque me siento un idiota. Porque no entiendo nada y sólo soy el expectador de mis compañeros y el baile de lapiceras cuando el profesor desafía a todos con algún problema que no entiendo.

Porque siempre me costó sentirme inteligente, porque por momentos alguien podría sacarme un “seguramente aprobé las 14 materias cuando rendí libre porque tuve suerte” cuando eso es hasta terriblemente improbabley poco posible.

Siento que no sé como se hacen las cosas. Pero hoy armé un escritorio, y sólo tardé 4 veces más de lo que decían las instrucciones.

Tengo bastantes anécdotas en mi currículum vitae que atestiguan las veces en que me dediqué extraordinariamente por un cometido.
Yo rendí libre, yo viajé mil veces, yo dejé estudios, yo comencé a trabajar hace 3 años y pude mantenerme de manera autónoma en ese tiempo, yo, yo yo, y yo necesito sentir que esas cosas se notan.
Espero no sea mi naturaleza ser así. Y de hecho… Nunca hice las cosas por el reconocimiento.

Sin embargo… Necesito tener un algo a lo que apuntar. ¿A dónde estoy yendo?

Estoy acostándome a las 11 y despertandome a las 7. Mami podés enorgullecerte de mi.

Pero al final del día la realidad es que no tengo tanto de mérito en eso. Llegan las 11 y no puedo mantenerme despierto por mucho tiempo más. A las 7 empiezo a pensar y así empieza mi día sin detenerme, con la destacable mención de que el único momento en el que puedo tirar del cable y dejarme tranquilo es cuando estoy con ella. Ese viaje está bien justificado y mantiene esa sensación al viaje del 20 en Bariloche que cada tanto me gusta sentir.

Quisiera poder con mis frustraciones.

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escritorio yo

con un poco de suerte
este escritorio va a acomodarme.

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