Archivo de la etiqueta 'corazón'

más rápido cuando estoy con vos

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

my heart beats faster when i’m with you
’cause i know that you would want me to
i swear to hell i’ll never leave
cause i know one thing
love is all we need

.-

si tan sólo tuviera el corazón

i fell asleep last night where i woke up too late.
and everything i loved… oh, i began to hate.

i know i sound repetitive, cause i’m repeating myself,
and i’m competitive, i want you all by yourself.
and that alone is just the problem,
i’ve got these woes and i just can’t solve them.
if i could gather up the nerve i’d put my feelings into words,
and if i weren’t so young or stupid or restless,
i might be able to just soon forget this.
just forget this.

please just forget me when i’m out all alone on the east coast.
and please don’t forgive me when you’re home all alone and you need me most.
oh, when you need me most.

oh if i only had the heart to find out exactly who you are,
you know i’d try now but it’s just fine,
no you can’t save me it’s no fault but mine,
please just blame me.

if i only had the heart, the nerve, the words,
you’d think by now i would have learned

please just forget me when i’m out all alone on the east coast.
and please don’t forgive me when you’re home all alone and you need me most.
oh, when you need me most.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

.-

un corazón (a veces) arruinado

i want to fall in love.

.-

corazón almohadón


me encantaría que vieras películas conmigo
y escucharas mis latidos como si fueran
la banda sonora galardonada en todos lados.

.-

desarmando cajones y pateando latas

si damos vuelta esta media de revelación, sólo vamos a encontrar el olor a pata sucia de las supersticiones.

en otras palabras, no nos sorprendería entrar en nuestra casa y encontrarnos con el elefante en la habitación. es momento de hablar de aquello de lo que nunca se habla. o de hablar de lo que nunca se. es momento.

un golpe electrónico industrial de batería espacial
y no vayas a salir con el celular sin batería

sentite una partícula de polvo
porque no limpié exhaustivamente
o porque no limpié en absoluto
esta casa mientras ella no estaba

sin embargo, invitada estás a saltar sobre este escritorio
aunque no puedas evitarlo
un par de conos decorados con cobre y chispitas
te dicen para qué lado saltar.

por favor no llores más.

un día vamos a recorrer el país
aunque te aburras de canadá.

no hay más vuelta que darle
a este cilindro de lavarropas
abrigado con toda nuestra ropa sucia.

nuestra en el sentido de sólo yo.
nuestra porque le da cierto nosequé poético.

son los amigos
electrónicos y sin lucecitas
pero sólo por una cuestión de organización
la voluntad está.

¿podrías dejar de molestar un rato?

te dejo escanearme el corazón a 4800 dpi
como nunca nadie pudo hacerlo antes.

voy a regarte todos los días
porque todos los días
intento acordarme.

el sol de australia
y el sol de mi terraza
tienen más en común que lo que nos enseñaron en la primaria.

mucho menos de un minuto.

¿y qué tal ser un transistor?

dudo que alguna vez lo hayas pensado mientras te mirabas
antes de afeitarte.

quizás podrías darnos algún ejemplo de cómo es ser
poco interesante.

deberían ser más flexibles con el horario de protección al menor
después de todo son tantas las atracciones que dicen “mínimo esta altura”
para poder pasar.

son catorce mil pixels de puro amor.

y no me importa.

de una caja de zapatos recortar el mundo
y mirarlo todo por una cerradura.

.-

yo sólo quiero

…verte bailar

pero la mayor parte del tiempo (todo el tiempo)
sólo me alcanza con verte.

.-

tu perfume en mi almohada (san valentín)

no puedo esperar a verte

nadie más podría
(somos vos y yo y un reflector)

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

.-

valentín (san) en bariloche (san carlos de)


por suerte los corazones
son mi forma preferida.

.-

extra extra

escrito en mi computadora mientras viajaba a bariloche la última vez.

Me gusta la manera en que dejan de existir personas y situaciones a voluntad. El problema con eso es que a pesar de que tantas personas puedan dejar de existir para mi, muy rara vez ellas dejan de existir para ellas mismas. Ojalá fuera posible encontrar la raíz de su resentimiento, cuando yo soy el que hizo las cosas bien. No hay que ser todo un observador para concluir que los humanos no son remarcablemente lógicos y racionales en su día a día. Por eso a veces me siento tan poco humano si estoy siendo demasiado lógico con la manera en que intento acercarme a las situaciones que se me presentan en mi propio día a día. Dejan de existir para mí lo suficiente como para permitirme seguir adelante, recuperar viejas ideas y sueños que quizás tenía en cuarto grado cuando todavía nunca había cocinado fideos por mi cuenta. Lo suficiente como para que yo pueda perderle el miedo a mis sentimientos, volverme más imprudente y para que pueda encontrar en nuevas sonrisas lo que necesito para poder irme a dormir tranquilo. Pero ahí están, son los fantasmas de lo antiguo, los fantasmas de lo que no es porque nunca fue. Son las hienas que se generaron espontáneamente en el momento que no fueron lo que yo alguna vez quise. Son las ilusiones que se hicieron porque yo era lo que ellas querían. Fuimos una historia a punto de escribirse que naturalmente se prendió fuego antes de siquiera ser un árbol. No tiene sentido que yo pida que no me odien por no poder dar lo que nunca quise dar, no tiene sentido que me disculpe porque no sean lo que yo quiero, porque no pueda cumplir el papel que con tanta dedicación me escribieron en incontables noches, días y mañanas de tristeza y anhelaciones por una vida en la que yo de hecho existo. Gracias por hacerme canciones, gracias por convertirme en ellas, pero la última vez que me fijé yo sólo era un reflejo de todo lo que puedo ser, y sin duda alguna yo no era parte de tu cancionero. No existe la soledad como pretexto para no dejarme en paz, no hay palabras fuera de las que yo no voy a decir que puedan dejarlas tranquilas. La única solución es la que nos remonta a los tiempos de Roma; si ellas no pueden tenerme que nadie lo haga. Pero créanme que cuando encuentren mi cuerpo en el azul profundo de este lago no vas a sentirte mejor, y quizás hasta puedas sentirte un poco mal, si la terquedad de tu corazón lo permite, porque ya no va a haber a quién perseguir para intentar adjudicarle todo un campo de cosas que él no hizo. Lo que a mí me queda es seguir adelante con lo que yo quiero para mis días, escuchar la canción que yo quiera escuchar y acercarme a quien quiera tener cerca, haciendo todo lo posible por volar de un escopetazo la cabeza de estos zombis que se las arreglan para perseguirme por donde sea que se me ocurra pasar, colgándose de ascensores o corriendo por avenidas si eso hiciera falta para que nunca me olvidara de que de hecho si puedo cometer errores, ellas fueron y serán el eterno resultado de ello. Deseando que se olvidaran de una vez por todas de mi, y no con odio y tampoco con entendimiento — no necesito nada de eso — pero que descubran que sus vidas sin mi pueden ser casi tan disfrutables como lo es la mía sin ellas.
No me importa lo que hagas con tu vida, no me importa qué sea de tu vida, qué es lo que te mantiene despierta de noche ni qué fue lo que pensaste esta tarde cuando volvías a casa. Sólo me importa cuando te metés con mi vida y las personas que me importan.

No, gracias. Sí, de nada. Me acordé de que no te recordaba. Olvidé que no me importabas, te recuerdo que no soy un fantasma. Gracias por lo que no dijiste. Echale la culpa a tu miedo y agradecele de acá al infinito.

No son palabras lo que necesito, olvidé que había dejado mi debilidad. Olvidé que no me importan los demás.
Dejé palabras sobre su almohada, rocé la piel y dejé que no se perdiera ni un poquito de mí.

if i had one last thing to say to you
it would be hello and a nice fuck you

tuve cierta resistencia a publicarlo antes, pero ya no importa.

.-

notas de viaje – parte uno

escribí estas notas en mi computadora cuando viajaba de buenos aires a bariloche ayer a la noche

No creo que realmente me haya sorprendido ver ese auto tan lujoso, si bien un poco pasado de moda, al costado de la ruta. La chica tenía un par de perros atados con sus correas y sólo estaba entre los espaciados árboles que manchaban de cualquier manera con sombra lo verde del pasto al costado de la ruta.

Ricardo Arjona canta; me causó quizás cierta ternura cómo sonrió al final de una canción. A pesar de la sensación de desagrado que supongo es general con respecto a él y su trabajo, no me importa mucho al momento de ser simpatizado por una sonrisa.

No escribí una carta que esta mañana dije haber escrito, quizás estaba demasiado seguro de haberla escrito en mi mente mientras hablaba con vos por teléfono, mientras te escuchaba dormirte, cuando te perdías y tratabas de perderte en vos misma, cuando tu corazón podría haber dejado de latir.

No creo que tenga mucho que ver con el hecho de que no tuve mi guitarra por dos semanas pero fueron dos semanas bastante particulares. No tengo ganas de indagar realmente en el asunto.

Me gusta mucho sonreírle a la gente, empecé a desarrollar hace ya una moderada cantidad de tiempo una especie de noción con respecto a mi sonrisa. Llegué a sentir que una sonrisa puede ser superpoderosa. Me pongo a prueba y aunque no sé si realmente puedo medir muchas consecuencias (por el motivo que sea), sigo regalándole la expresión facial a las personas que me cruzo. Sea el momento que sea, trato de terminar o continuar las conversaciones sonriendo, me ayuda a disimular lo torpe que puedo ser a veces para decir algunas cosas. No puedo entender mucho cómo hago para arreglármelas para siempre tener las maneras más absurdas de decir las cosas más triviales. No voy a seguir y llegar al extremo de decir que me cuesta hablar y hacer un circo de eso, se me da bastante bien con la dialéctica, pero me parece que tengo una manera particular de intentar decir las cosas.

La manera más rápida de llegar a un lugar es tener una buena manera de distraerse cuando llegamos. Anoche esperé unos minutos, no fueron muchos pero al fin hacía frío en Buenos Aires y pude usar un abrigo dejando que escapara el cuello de la camisa. Es tan hermosa cuando está en pijama. Como si de pronto hubiera tenido alguna especie de delirio fuera de los libros de psicología y personificara a un disco rayado, le repetía que se veía tan linda. Intenté abrazarla por detrás, de a poco supongo vamos aprendiéndonos el uno al otro. De verdad se veía tan linda toda de rojo con el cuerpo mejor tallado debajo de ese pijama. Subimos y le pude dar un beso. Nos íbamos a extrañar, es decir, creo que nos vamos a extrañar. Rozando la demencia con una afirmación como la siguiente, no tengo problema en decir que estar con alguien luego del tiempo que sea, las noches de llamadas telefónicas, el silencio de biblioteca en nuestros cuartos cuando no queremos molestar y sólo nos preguntamos en dónde estará; si estará disfrutando su noche, la incomodidad de preguntarnos a nosotros mismos cuánto es que nos gusta extrañar a la otra persona y lo inexorable de la respuesta que se nos presenta cuando no podríamos estar con ninguna otra en ese momento… Todo eso sumado al brillo de sus ojos cuando cualquier destello se filtra entre su pelo; todo eso no importa una vez que llegamos. Cuando estoy ahí me sonrío y puedo creer reírme por dentro al notar cómo no me importa mucho por dónde anduve, cuánto tiempo pasó, cuanta gente se sentó al lado mío en decenas de colectivos o la ansiedad diaria que tanto me molesta cualquier día de cualquier semana cuando no alcanza con respirar para sentirla más cerca. Paralizado por las mismas palabras de la última vez, paralizado por las mismas palabras de siempre. ¿Cómo podría dejar pasar una oportunidad para decirte que te quiero? Aunque a veces lo diga tan fuerte que me olvide de pronunciarlo y sin sentido alguno esperara que pudieras deducirlo de la manera tan particular que tienen mis ojos de mirar como si nadie más en este mundo pudiera mirarte como yo; como si nadie más en este mundo pudiera ver dentro de mis ojos cuando eso sucede.

me gusta poder reconocer la influencia de ‘el guardián entre el centeno’ tan fácilmente en lo que escribo.

.-