en mi no-tan-productivo domingo, casi como en un nuevo tipo de rutina adquirida desde que volví a bariloche, me dedico a revisar de a poco los más de 50 DVDs que fui descargando y coleccionando a lo largo de los años. hoy me dediqué a ver Berth, el DVD de The Used. el mismo tiene un recital completo en Vancouver, Canadá, casualmente donde estuvo mi mejor amigo en el verano (en algún punto se lo mencioné, cuando en alguna noche de sexo, drogas, rock and roll, alcohol y muchísima programación en php para algún sitio escuché gritar ‘vancouver’ al cantante).
escuchaba este disco desde hacía un año y medio, pero nunca había visto la presentación en video.
disfruté muchísimo del recital y luego de la suerte de ‘documental’ que lo acompaña, donde pude conocer un poco a una de las bandas que más escuché durante los últimos dos años. tengo como testigo de ese dato el hecho de que tengo grabados sus discos desde la última vez que me quedé estudiando de noche (y de día, y en todo momento, prácticamente) cuando estaba estudiando para rendir quinto año libre. aún tengo esos discos escritos con marcador indeleble negro, cuando me dedicaba a hacerles el diseño y todo, siguiendo básicamente el mismo patrón para todos los discos pero bueno: tampoco tengo un gusto musical excesivamente variado.
de a poco me voy interesando más y más en cada asunto que consigue mi atención, es por eso que trato de cuidarme: una vez que quiero saber acerca de algo no me detengo hasta agotar los recursos en la materia. muchas veces prefiero no saber, al menos por mucho tiempo, cómo son físicamente los integrantes de una banda, o de dónde son o qué los mantiene despiertos por la noche… porque sé que sería sólo el principio de una carrera hasta saberlo todo. más de una vez me encontré a mi mismo confesándole a alguien que soy un adicto a la información.
no hacen falta las oportunidades en las que alguien está hablando acerca de, digamos, píldoras de control de natalidad (o anticonceptivas, en ese sentido) y puedo dedicarme a explicar desde su funcionamiento hasta su origen. por suerte veo a través de mis ojos las veinticuatro horas y no a través de los ojos de los demás: supongo que me asombraría lo friki que resultaría mi impresión en los demás.
y sobran ejemplos… pero hacen falta otros: ojalá en algún punto de nuestro recorrido a través de la curva del universo me interesaran los deportes tradicionales: ¡podría tener charlas espontáneas con tanta gente!
si tan sólo me interesara por un segundo el tenis, podría decirle a todos algún dato curioso de federer o nadal o… de lo que fuera.
y no es que no lo haya intentado… desde siempre fuí así. tenía seis años cuando al terminar de cenar explicaba algún dato curioso del universo y filosofaba acerca de cuestiones que descubriría cuatro años más tarde que estaban bastante acertadas. y a decir verdad, a esa edad me gustaba el fútbol. pero no podía relacionarme con la pasión por el mismo. ¡lo intenté! no me salía querer gritarle al televisor para que un jugador mejorara su rendimiento… maldita lógica inquebrantable que me es tan inútil la mayor parte del tiempo y cuando debería servirme se queda durmiendo en casa.
quería hacerlo, quería tener intenciones genuinas de quejarme, de sentirlo, de gritar al respecto pero… no.
volviendo al eje, quería aprenderme cosas que mis compañeros recordaban: formaciones enteras de equipos… varias decenas de nombres de equipos, jugadores, campeonatos…revisaba las páginas de los álbumes de figuritas, o los suplementos que nadie leía en mi casa: los de deportes.
pero no servía: podía recordar de principio a fin cómo se daba la fisión nuclear o para qué se usaba cada isótopo del uranio en la misma cuando tenía sólo nueve años, pero nunca pude aprenderme más de tres nombres de jugadores. maldita sea mi supuesta capacidad intelectual de la que hablaban las maestras.
por supuesto, luego de muchos intentos como buen científico llegué a la conclusión de que mis experimentos no iban a dar frutos y me di por vencido: sólo me limité a mencionar el equipo de fútbol con el que simpatizaba pero aclaraba que no me gustaba el deporte. a los diez años ya no jugaba más. tuve mi intento con el básquet a los siete años (si ahora mido un metro con sesenta y tantos centímetros imaginen a esa edad) pero ahí se quedó todo. lo mismo con la natación pero… no.
nunca fui bueno para el ajedrez tampoco (es un deporte).
recién conocí el único deporte que genuinamente disfrutaría a los doce años cuando empecé a hacer skateboard, pero es otra historia.
y aunque obviamente nunca fui bueno hasta el día de hoy puedo disfrutar practicarlo.
hoy pude sentirme más cerca a The Used y a su forma de ser. afortunadamente no cambió en absoluto mi impresión de ellos. lamentablemente no tengo con quién juntarme para ver este tipo de materiales. siempre me gustó la idea de eventualmente tener con quien compartir tantos aspectos de mi vida que nunca pude compartir. quizás alguien con quien compartir la música que me gusta, desde Sondre Lerche, pasando por blink-182, Angels and Airwaves, dando una vuelta por Frank Sinatra, y volviendo a Motion City Soundtrack, Armor for Sleep, The Used y quizás deteniéndome en mis gustos más flojos como Fall Out Boy o mi reciente respeto hacia Panic at the Disco. tengo tantos DVDs para ver, y los voy a ver solo. no me entristece en absoluto.
es decir, obviamente me puso muy triste mucho tiempo que fuera así. después de todo la adolescencia suele caracterizarse por nuestras relaciones sociales, pero la mía tuvo escasas. sin embargo hace algunos años me era más fácil compartir gustos con algunos de mis mejores amigos, cuando blink-182 todavía estaba dando vueltas… pero crecemos para diferenciarnos y no creo de ninguna manera que eso impida el relacionarnos, pero sí que lo hace más difícil al momento de compartir. es interesante conocer cosas nuevas a través de amigos, pero no siempre una relación desarrollada con anterioridad (en otra etapa de nuestras vidas) garantiza que podamos intercambiar gustos con alguien.
eventualmente va a aparecer alguien, pero nuevamente citando a the used:
well you’re never gonna find it,
if you’re looking for it,
won’t come your way,yeah
well you’ll never find it,
if your looking for it.
nunca vas a encontrarlo
si lo estás buscando
no vendrá hacia vos
nunca vas a encontrarlo
si lo estás buscando.
EDIT: Ya tengo a Zim para ver DVDs conmigo. ¡Ven que si no lo están buscando aparece! Ahora voy a escribir sobre como siempre quise tener un auto…
a tal punto llegan mis desórdenes
que la conversación de tres minutos con la chica de movistar
para hacer un par de consultas… creo que me alegró el día.
sólo porque me trató amablemente
o porque me escuchó
you told me that your 19 years have gone by much too fast
and you’ve been hoping this year will be better than the last
you said you’ve been waging a war against the loneliest of nights with the strongest drinks and longest lines
it’s not that big of a surprise
that you’re feeling more dead than alive
you’re feeling more dead than alive
so I’ll let you know if you need, somewhere to go
i’ll be listening when you call and I’ll be there if you fall off
if you need someone to believe in you, i’ll let you know i will
ojalá aparezca alguien
que me pueda, y me quiera escuchar
y me pueda, y me quiera cantar
una canción
todavía me acuerdo de cuando me regaló este cd
también recuerdo que al final había algunas canciones de fort minor
y que siguiendo mi costumbre obsesiva
me regaló un anotador que nunca estrené
donde había transcrito todas las letras del disco
con un corazoncito o algo así
en ‘only one’
y cuando sonaba ‘life of a salesman’
siempre sufría un poco
por empatía
y fantasear con la manera en que ella podría sentirse
al escuchar esa canción.
afortunadamente
de todas las cicatrices emocionales
en las que puedo pensar
este disco nunca dejó una.
no es que sea uno de mis discos preferidos
pero lo disfruto cada vez que lo escucho.
también recuerdo haberle dedicado
bajo otro nombre,
otras circunstancias y sitios web,
esa canción que nunca había escuchado
pero que podía leer en el gélido estudio
y pretender que es lo mismo
leer una canción que escucharla.
‘one year six months’ apenas tenía un significado para mí
no la conocía, y tampoco sabía quienes eran esos chicos.
sabía que alguna vez habían aparecido en mtv
porque recuerdo que los nominaron alguna vez.
bajé un wallpaper que subí en una resolución bastante ridícula
algo así como 640 x 480
pero era sólo con motivos ilustrativos.
y a veces mirando hacia atrás
con algo de orgullo injustificado
me olvido de que recién el año pasado tuve banda ancha por primera vez
cortesía de vivir en una ciudad
con nieve, turistas, y sistemas desfavorables
para los altamente depresivos y adictos a la información.
en ese momento haber bajado un disco así hubiera sido
nunca imposible, porque de hecho lo hacía
pero bastante…
últimos comentarios
RSS