
.-
Archivo de la Categoría 'anécdota me'
la cantidad de escalofríos que sentí al ver esto fue tremenda
ver todas las partes de su historia que me dediqué a estudiar
durante todo este año. los detalles biográficos que sólo acrecentan
la riqueza de la vida de charles darwin.
no sé cuantas personas saben
de cuánto significa darwin para mi.
.-

and i don’t know how to be another
don’t know how to be the one
oh i have only just discovered who i am and where i’m coming fromand we can talk about solutions
till we’re red (or blue) in the face
and we can stare at our illusions
and just smile till the mirror breaksif you could see me now….
quizás no así
pero si pudieras verme ahora
.-
Estaba llegando a la estación de servicio cuando afortunadamente recuperé aquella conclusión de que me encanta vivir y de que todo se arregla sonriendo más. Miré algunos de los autos que esperaban ansiosamente el cambio de luces y traté de distinguir alguno que pudiera reconocer. Por supuesto que no reconocí ninguno, fue una idea absurda desde el principio. Crucé la puerta y los empleados hablaban de algo que no pude entender. Espero no sea que tengo una necesidad innata de entender todas las conversaciones ajenas. Tomé una gaseosa y en el mostrador, haciendo una de esas famosas compras de último momento tomé un chocolatín. Le pagué al empleado mientras la chica linda que a veces atiende y que una vez me hizo ir hasta mi casa a buscar mi documento para pagar con tarjeta de crédito y volver miraba desde un costado. Siempre pienso en esas escenas hollywoodescas en las que uno toma coraje como si se tratara de tirar de un piolín en el bolsillo del pantalón y cuando ella pregunta “¿Algo más?” nuestro personaje le responde “Sí… ¿Me darías tu teléfono junto con esos caramelos?”
Cuando volvía a casa, en la oscuridad interrumpida por las luces de la calle no habían siluetas, no había nada. Creo que alguien desde un auto me miró. Caminé hasta la puerta y no la cerré con llave al dejarla atrás.
Tengo una bicicleta intergaláctica. Si alguna vez olvidé mostrártela es porque la guardo en ese cuartito abajo de las escaleras, el que mi hermana llama el “cuarto del muertito” porque dicen que el antiguo portero -el último que tuvo este edificio- fue encontrado ahí sin vida luego de encerrarse por unas semanas. Parece que lo querían echar y él se resistió. Pero no importa, tampoco sé mucho de esa historia, sucedió cuando yo todavía estudiaba electricidad en el secundario.
Nunca me puse a pensar realmente en lo que sea que la hace intergaláctica. El señor que la vendía, tan seguro de lo que decía, me dijo que perteneció a un tipo importante, a uno de esos que aparecen en todas las fotos con la misma cara y pareciera que nada pudiera afectarles. No me acuerdo bien qué era lo que ese tipo había hecho para ser famoso, pero esas cosas cambian con el tiempo y mejor no detenerse a indagar en el asunto. Quizás en algún momento, cuando este era un mundo de infinitas posibilidades y los cohetes salían todas las semanas llevando y trayendo sueños que evocaban tanta esperanza en los hombres normales, esa bicicleta servía para pasear por la luna. Hoy escuché una canción que decía algo de jugar golf en la luna, no me detuve en ella y seguí con lo que estaba haciendo pero, ¿acaso no sería un poco desesperante ver cómo tu bola se aleja hacia la oscuridad?
Quizás sólo se tratara de un chiste entre los empleados del negocio de bicicletas, pero cuando estaba subiendo las escaleras de mi edificio no pude evitar dejarme llevar por la idea de salir a pasear por el espacio que tan irrespetuosamente consideramos vacío y pensé en qué luces debería tener mi bicicleta. ¿Tendrá sentido ponerse esas lucecitas que se prenden y apagan en la espalda?
Y quién te dice, quizás te cruzás con alguien interesante en la bicisenda del espacio.
.-
me olvido
de que no importa
qué hago
qué me mantiene despierto de noche
o qué pregunta tengo para hacer.
qué es lo que puedo cuestionar
y qué no.
desde que se dio vuelta la tortilla,
hace casi dos meses,
que no uso twitter.
comencé a abusar de facebook
actualizaciones de estado que vuelven locas a las personas
saturan hasta que todos ocultan lo que digo.
todo para ver si a alguien le importa lo que digo
mi voz no puede sonar mucho más fuerte
que lo que puede sonar mi voz.
además, tampoco es que esté buscando alguna respuesta
sino que busco
todas las respuestas.
y busco caras en colectivos
aunque no como podrían pensarlo
sólo busco una cara que me dé alguna sensación
o esa sensación.
¿qué pasó?
bueno, además de que hace todo ese tiempo
que no uso twitter,
tampoco tomo café
no es que tuvieras mucho que ver con él,
querida,
es que tengo que cuidar un poco más de mi
ya que evidentemente por un tiempo
no habrá alguien más
que lo haga por mi.
esta señal está a su servicio
cuídela.
galletitas nueve de oro
light
y todos los papelitos que uso
para no perderme alguna estación
en el tren de pensamientos.
no soy australiano,
tampoco viajé en avión.
dios no es bueno,
con todo el ingenio de christopher hitchens
leo cada vez que tengo un segundo.
me acostumbré a leer parado en los colectivos
aunque alguna vez algún amigo me dijo
que no soportaba a los enfermos que hacen eso.
hey! pero yo no uso barbijo.
.-










últimos comentarios