Archivo de la Categoría 'anécdota me'

oh mexico

Las paredes siguen tan blancas como la primera vez que entré en este lugar. Me pregunto de dónde habrán sacado a los arquitectos que armaron un edificio sin haber probado la temperatura del vapor del agua durante un invierno cualquiera. Quizás podría haberme dedicado a probar el sabor de los mares y la temperatura de las piletas de la ciudad; decidí escribirle cartas a todas las personas que conocí. Me gustaría poder suspirar palabras para no tener que repetir las cosas que me cuesta pronunciar. Hasta el momento en que deje de soñar voy a seguir acariciando la pintura arruinada y los ladrillos de aquellos cansadísimos edificios que cada mañana me despiden cuando me alejo.

Desearía poder dejarme visitar por el sonido, dejar que me vuelva a atravesar. Quizás el volumen esté demasiado alto, quizás mis ojos estén demasiado abiertos.

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richard stallman en la facultad de ciencias sociales – uba

ejemplo paradigmático de la ética hacker,
el viernes pude asistir a una charla de richard stallman.

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you’ll be free, hackers, you’ll be free
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you’ll be free, hackers, you’ll be free.

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primer día de mi carrera como filósofo

De alguna manera puede que no sea del todo correcto el título que elegí. Después de todo no creo que pueda seleccionar con tanta precisión una fecha en particular para indicar cuando comenzó mi carrera como filósofo, si de hecho existe alguna carrera en absoluto, pero hoy es el primer día que cursaré como estudiante de la carrera en la Universidad de Buenos Aires. Después de dos años desde mi ingreso oficial a la institución, con un pequeño y un tanto patético paso por el CBC (o Ciclo Básico Común) de Física que apenas si llegó a durar un cuatrimestre. Con renovada motivación, durante el 2009 cursé satisfactoriamente el CBC de Filosofía aprobando la mayoría de materias con buenas calificaciones.

Mi día comenzará a las 3 de la tarde con el curso de francés. Para recibirme tendré que tener los tres niveles de al menos dos lenguas modernas. En mi caso creo que rendiré libre todo lo que pueda de inglés y estudiar francés. Luego tengo el primer teórico de mi carrera, Historia de la Filosofía Antigua, que aunque dura 4 horas (de 5 de la tarde a las 9), a partir de las 7 comienza el teórico de Lógica, por lo que tendré que dejar el aula a la mitad e irme a la otra clase. El asunto con los teóricos es que aunque no toman asistencia son clases únicas, no tienen varios horarios y proveen contenidos clave para cada materia. La ventaja es que en su mayoría son grabadas y pueden comprarse en formato escrito. Una vez que termine el teórico de lógico tendré que ir a la clase práctica de la misma materia, hasta las 11 pm.

Espero que mientras esté volviendo en el colectivo a mi casa al menos me empiece a sangrar la nariz como señal de parte de mi materia encefálica en desmedido crecimiento. Supongo que llegaré a casa y seré ocho horas más inteligente, o lo que sea.

No tengo idea de cómo haré para conseguir un trabajo que sea compatible con mis horarios, cómo haré para estudiar en el medio, en qué momento miraré Lost.

En la charla introductoria nos aconsejaron no hacer más de dos materias por cuatrimestre durante este primer año. A pesar de todo, revisando los horarios es fácil notar que sería casi imposible hacer otra cosa que no sea esa. La mayoría de los horarios se superponen, de hecho, los horarios para Filosofía Antigua y Lógica, las dos materias con las que se recomienda comenzar la carrera, tienen sus teóricos superpuestos.

Confío en que años a partir de este momento todo se vea menos complicado.

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cortar lazos con todas esas mentiras


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el reconocimiento que le dieron a mi abuela

entre otras cosas, hace unos días comentaba en mi videoblog acerca del reconocimiento que le otorgaron a mi abuela. esta es la nota completa que salió en el diario digital de bariloche.

Distinguieron a Nelly Panizza

La municipalidad entregó el “Premio al emprendedor del cambio social 2009” a la señora Nelly Panizza quien preside desde 1991 la Asociación Aldea Infantil Bariloche, cuya misión es brindar una mejor calidad de vida a niños en situación de vulnerabilidad del barrio El Vivero.

Por iniciativa de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche y la Fundación En tus Manos, se distinguió a Nelly Panizza por su trayectoria como promotora del cambio social en la ciudad en una ceremonia que tuvo lugar en la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi.

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zamba


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creación: la historia de darwin [trailer]

Imagen de previsualización de YouTube

la cantidad de escalofríos que sentí al ver esto fue tremenda
ver todas las partes de su historia que me dediqué a estudiar
durante todo este año. los detalles biográficos que sólo acrecentan
la riqueza de la vida de charles darwin.

no sé cuantas personas saben
de cuánto significa darwin para mi.

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esto es la mañana


es cuando paso la mayor cantidad de tiempo
pensando en lo que dejé ir.

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¿y qué hacemos cuando se acaba la fiesta?

and i don’t know how to be another
don’t know how to be the one
oh i have only just discovered who i am and where i’m coming from

and we can talk about solutions
till we’re red (or blue) in the face
and we can stare at our illusions
and just smile till the mirror breaks

if you could see me now….

quizás no así
pero si pudieras verme ahora

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Y nunca más rasparse las rodillas al caer

Estaba llegando a la estación de servicio cuando afortunadamente recuperé aquella conclusión de que me encanta vivir y de que todo se arregla sonriendo más. Miré algunos de los autos que esperaban ansiosamente el cambio de luces y traté de distinguir alguno que pudiera reconocer. Por supuesto que no reconocí ninguno, fue una idea absurda desde el principio. Crucé la puerta y los empleados hablaban de algo que no pude entender. Espero no sea que tengo una necesidad innata de entender todas las conversaciones ajenas. Tomé una gaseosa y en el mostrador, haciendo una de esas famosas compras de último momento tomé un chocolatín. Le pagué al empleado mientras la chica linda que a veces atiende y que una vez me hizo ir hasta mi casa a buscar mi documento para pagar con tarjeta de crédito y volver miraba desde un costado. Siempre pienso en esas escenas hollywoodescas en las que uno toma coraje como si se tratara de tirar de un piolín en el bolsillo del pantalón y cuando ella pregunta “¿Algo más?” nuestro personaje le responde “Sí… ¿Me darías tu teléfono junto con esos caramelos?”
Cuando volvía a casa, en la oscuridad interrumpida por las luces de la calle no habían siluetas, no había nada. Creo que alguien desde un auto me miró. Caminé hasta la puerta y no la cerré con llave al dejarla atrás.
Tengo una bicicleta intergaláctica. Si alguna vez olvidé mostrártela es porque la guardo en ese cuartito abajo de las escaleras, el que mi hermana llama el “cuarto del muertito” porque dicen que el antiguo portero -el último que tuvo este edificio- fue encontrado ahí sin vida luego de encerrarse por unas semanas. Parece que lo querían echar y él se resistió. Pero no importa, tampoco sé mucho de esa historia, sucedió cuando yo todavía estudiaba electricidad en el secundario.
Nunca me puse a pensar realmente en lo que sea que la hace intergaláctica. El señor que la vendía, tan seguro de lo que decía, me dijo que perteneció a un tipo importante, a uno de esos que aparecen en todas las fotos con la misma cara y pareciera que nada pudiera afectarles. No me acuerdo bien qué era lo que ese tipo había hecho para ser famoso, pero esas cosas cambian con el tiempo y mejor no detenerse a indagar en el asunto. Quizás en algún momento, cuando este era un mundo de infinitas posibilidades y los cohetes salían todas las semanas llevando y trayendo sueños que evocaban tanta esperanza en los hombres normales, esa bicicleta servía para pasear por la luna. Hoy escuché una canción que decía algo de jugar golf en la luna, no me detuve en ella y seguí con lo que estaba haciendo pero, ¿acaso no sería un poco desesperante ver cómo tu bola se aleja hacia la oscuridad?
Quizás sólo se tratara de un chiste entre los empleados del negocio de bicicletas, pero cuando estaba subiendo las escaleras de mi edificio no pude evitar dejarme llevar por la idea de salir a pasear por el espacio que tan irrespetuosamente consideramos vacío y pensé en qué luces debería tener mi bicicleta. ¿Tendrá sentido ponerse esas lucecitas que se prenden y apagan en la espalda?

Y quién te dice, quizás te cruzás con alguien interesante en la bicisenda del espacio.

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