sólo quiero mantenerte aquí

Te miré toda la clase. Tenías calzas negras y un libro muy llamativo sobre tu pupitre. Cada tanto sacabas una fotocopia de tu carpeta y volvías a guardar todo en su lugar. Me preguntaba si te darías cuenta de que te miraba en cada oportunidad que tenía, creo que nunca llegaste a atraparme. Mantenías tu bolso con decorados de metal sobre tu regazo. En retrospectiva creo que puedo sentirme mal por haberme fijado en vos… ¿Quién soy yo para haberlo hecho?

Durante la segunda media hora me dediqué a proponerme preguntarte tu nombre cuando terminara la clase. Fue un pésimo error, mi cerebro comparable con una Ferrari ya estaba encargándose de mostrarme todas las razones por las que no debía hacerlo. Desafortunadamente, cuando se trata de desalentarme no hay nada tan efectivo como él. Pasó aún más tiempo y volví a proponérmelo, tratando de no pensar mucho para que no se avivara el oso que duerme en un rincón de mi cabeza y sale para asustarme cada vez que puede. Mientras trataba de pensar en lo que mencionaba la profesora y luchaba contra el sueño, me distraía siguiendo el recorrido de tu pelo sobre tu ropa. En tu mano izquierda tenías un solo anillo, pero en la mano derecha tenías varios más… ¡Qué lindas manos!

Quizás estés ahí para la próxima clase, y quizás yo ya haya leído los apuntes. Me pregunto cómo te estará yendo en la facultad. Supongo que lo que más lamento de todo esto es que la semana que viene yo ya no seré yo y supongo que lo mismo podría sucederte.

Ojalá encontrara la manera de refutarme más eficientemente. Ojalá algún día conozcas mi perfume.

.-

La imagen: [auro] / CC BY-NC-ND 2.0

2 Responses to “sólo quiero mantenerte aquí”


  • Por un lado, está el arrepentimiento de no haber dicho nada, de no haber avanzado, de no haber roto un vidrio que no es tuyo de todas formas.
    Por otra parte, está la magnificencia del misterio y de haber dejado un principio de encuentro en una idealización inspiradora.
    A veces nos saboteamos a nosotros mismos en pos de experiencias más trascendentes que la experiencia misma.

Añade un Comentario