¿me estabas escuchando cuando te mencioné lo que me pasó el otro día? no fue nada relevante, pero cada tanto hago esas simulaciones para ver si me prestás atención. vamos, que se nos va el tren. las veredas descuidadas podrían hacernos creer que estamos caminando por hollywood post-apocalíptico. en aquella esquina nos dimos nuestro primer beso imaginario. voy a hacerle creer a todos que existís… jamás descubrirán que no estamos realmente aquí.
la manera en que se desacomodan las pequeñas piezas mecánicas que hacen este gran reloj que ningún relojero hizo. si vos no necesitás un relojero entonces yo tampoco. hey hey no te me vayas a romper en este momento, muñeca. creo que escuché gritar a un vecino, allá vienen y nada los detendrá. ¿acaso podrías por una vez sentirte satisfecha?
¿por qué quisiste traerme aquí? no tengo ganas de hacer las mismas preguntas absolutamente inexorables que inevitablemente vas a esquivar con lo más pulido de tu intelecto. ayudame a sacarme esta remera, siento que la ropa es lo único que me impide ser libre de hacerte libre.
nadie debería conocer lo que yo conocí aquel domingo en el que salió el sol. lo sé porque fui corriendo a la terraza para ver si podía entenderlo todo mejor, el oxígeno no alcanzaba en ese momento. canté algunas canciones que ya debés haber olvidado. hoy puedo cantarlas, pero esta vez lo haría bien.
volví a cortarme las muñecas. ojalá hubieras estado para ver tal patético espectáculo. pero no duró mucho, seiscientos veinte días de preparación. nadie lo va a notar, aunque mi pelo no pueda cubrirlo todo.
subí a mi escondite imaginario y encontré unos papeles que dejamos ahí. grabé el cd que alguna vez te prometí. sigue arriba de mi mesa. no vas a venir a buscarlo. la primavera entera que me acompaña cada mañana. todo por ti, daisy.
¿viste qué tan fácil te era dejar de existir? ni siquiera tuviste que pensarlo varias veces. a esta altura olvidarás pronto quién sostenía tu mano en el hospital más allá de las miradas hostiles de tus parientes. dudo que aun recuerdes mi cara.
hoy pude morir algunas veces más. en la cocina, si alguien me hubiera escuchado me hubiera creido. me quedé en el centro de mi habitación, mi silla naranja. todas esas preguntas sin respuesta. los teóricos de antigua desparramados.
la melatonina finalmente hace efecto. hasta mañana, corazón de manzana.
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