la ira es la última moda

quisiera enamorarme
y que eso no sea sólo mérito mío.

ojalá pudiera enamorarme
y alguien me enamorara.

sigo los protocolos
y creo que obsesiono sobre seguirlos
sobre el deber ser
sobre lo correcto
y lo no-correcto.

pero creo que me irritan algunos protocolos,
me irrita la idea de tener que ser de cierta manera.

la aguja sobre la piel
pero ninguna palabra me viene a la mente.

no importa qué forma tenga mi cuerpo
pero hay cierto consenso en la tribuna femenina
de que bien diseñado
no está.
constituyendo así otro argumento más en contra del llamado
“diseño inteligente”

muchas voces no hacen a un diálogo.
como muchas palabras no hacen a un libro.

tengo que tachar lo que queda de la lista.
en este caso mi hermana olvidó poner “plantar un árbol”
y se redujo a “lavar el baño” y “sacar la basura”.
afortunadamente no tituló su lista con
“cosas que hacer antes de morir”

quién hubiera dicho que tan hija de puta ibas a resultar?
no, de verdad. quiero un nombre, porque no se me ocurre nadie
que hubiera podido predecir
que no ibas a verme en seis semanas
o que no ibas a llamar
que yo podía dejar de existir,
porque vos dejaras de pensar.

cogito ergo sum

de todas maneras, mi capullito de alelí,
no sé si quiero saber.

si quiero saber algo más, si quiero saber qué fue de
todos esos pasados
sin ningún futuro.

si quiero (volver a) saber
de vos.

esto sólo es palabrerío tan irrelevante
como aquellos papelitos que te dan por la calle
puede que tengan sentido un par de segundos luego de tenerlos en la mano
pero a partir de ahí sólo es la búsqueda del tacho de basura más cercano.

a lo que voy es, mi primavera,
que nada de lo que diga probablemente tenga algún efecto en el mundo.

marx se sacó las ganas y lo criticó al tío hegel
en alguna reunión familiar le dejó muy claro
que tanto él como tom delonge
mucha razón no tienen cuando dicen que
“la idea antecede a la materia”
porque hoy tuve muchas ideas
y que yo sepa no comí ningún helado
ni el baño se lavó solo
ni pude cerrar la puerta con mi mente.

me pregunto qué pensarán los jedis acerca del materialismo dialéctico.

qué triste es cuando alguien no sabe nada,
nada de nada,
de la guerra de las galaxias.
tanto más ricas podrían ser las conversaciones
si uno estuviera habilitado para hacer referencias poéticas
de la luna de endor.

en menos de un mes no estaré más aquí
anoche en un taxi cualquiera
decía en voz alta
que ya se acaba mi temporada
que no es lo mismo que decir
que ya pasamos mil temporadas, como alguna vez
prometimos.

no es mi intención hacerte sentir bien
ni mucho menos,
dejaste muy en claro que no está en tus intereses
que yo te haga sentir, en absoluto.

bueno, eso fue una suerte de exabrupto,
es de público conocimiento
que yo no puedo hacer sentir.

no voy al gimansio hace un mes,
la operamos a titania (ya nunca tendrá gatitos)
me está yendo bien, gracias por no preguntar
me saqué nueve en sociología
y aprendí algunas canciones de kisschasy en la guitarra.

con martín queremos tener una banda
y nunca coincidimos con los tiempos.

mi hermano toca en noviembre con su jardín de gente
en diciembre conoceré a mi profesora de canto
la terraza está más linda que nunca.

ya no pienso tanto en vos
como solía hacerlo.

es curioso, últimamente desarrollé la idea
de que nunca exististe.

de verdad, esto no es un recurso que tomo de la caja de herramientas
para el escritor mediocre, con intenciones de hacerme sonar mejor,
a veces me encuentro a mi mismo distraído y me cuestiono si no fue un sueño
o la resaca de alguna práctica experimental con drogas importadas de siberia
de la que nadie me avisó. me pregunto si alguna vez pasó algo,
si estuviste aquí, o si quizás todo pasó entre mis orejas y atrás de mis ojos.

acaba de sonar la alarma,
debo sacar la basura.

nuevamente, qué suerte que esta lista no signifique nada más
que lo que queda de un domingo soleado
con probabilidades de…
no mucho más que nada.

.-

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