desarmando cajones y pateando latas

si damos vuelta esta media de revelación, sólo vamos a encontrar el olor a pata sucia de las supersticiones.

en otras palabras, no nos sorprendería entrar en nuestra casa y encontrarnos con el elefante en la habitación. es momento de hablar de aquello de lo que nunca se habla. o de hablar de lo que nunca se. es momento.

un golpe electrónico industrial de batería espacial
y no vayas a salir con el celular sin batería

sentite una partícula de polvo
porque no limpié exhaustivamente
o porque no limpié en absoluto
esta casa mientras ella no estaba

sin embargo, invitada estás a saltar sobre este escritorio
aunque no puedas evitarlo
un par de conos decorados con cobre y chispitas
te dicen para qué lado saltar.

por favor no llores más.

un día vamos a recorrer el país
aunque te aburras de canadá.

no hay más vuelta que darle
a este cilindro de lavarropas
abrigado con toda nuestra ropa sucia.

nuestra en el sentido de sólo yo.
nuestra porque le da cierto nosequé poético.

son los amigos
electrónicos y sin lucecitas
pero sólo por una cuestión de organización
la voluntad está.

¿podrías dejar de molestar un rato?

te dejo escanearme el corazón a 4800 dpi
como nunca nadie pudo hacerlo antes.

voy a regarte todos los días
porque todos los días
intento acordarme.

el sol de australia
y el sol de mi terraza
tienen más en común que lo que nos enseñaron en la primaria.

mucho menos de un minuto.

¿y qué tal ser un transistor?

dudo que alguna vez lo hayas pensado mientras te mirabas
antes de afeitarte.

quizás podrías darnos algún ejemplo de cómo es ser
poco interesante.

deberían ser más flexibles con el horario de protección al menor
después de todo son tantas las atracciones que dicen “mínimo esta altura”
para poder pasar.

son catorce mil pixels de puro amor.

y no me importa.

de una caja de zapatos recortar el mundo
y mirarlo todo por una cerradura.

.-


0 Responses to “desarmando cajones y pateando latas”


  • Ningún Comentario

Añade un Comentario