me encantaba ordenar mi cuarto
dejarlo impecable
para cuando llegaras.
irte de la misma ciudad
como si fuera una figurita repetida
sabiendo que nadie va a extrañarte.
mi psicólogo preguntaría
¿y de dónde sale esa necesidad
de ser extrañado?

.-



0 Responses to “de sentirse mejor en sweaters ajenos (y habitaciones vacías)”