alcanza con que alguien escuche

ordenar y reordenar para desordenar
volviendo a ordenar el escritorio que necesariamente
todos los días es uno nuevo.

el mundo se viene abajo sobre nosotros cada vez
cada vez que podemos y con una sonrisa de
“me-saco-siempre-la-mejor-nota-sin-estudiar”
volvemos a desordenarnos sobre escritorios
sobre voces que vuelven
sobre canciones que no entendemos
y sobre voces que aunque vuelven
quizás no haya nadie escuchando.

el mundo se viene encima
y la música hace de banda sonora
de un accidente premeditado
pero sin pretensiones de ataque terrorista ni mucho menos
sino una especie de accidente como
poner una taza más de harina y que nadie se de cuenta.

..

me mantengo callado hasta que se apaguen todas las bocinas
y no tengo muchas más opciones.

la paciencia llega al punto en que
ya no recuerdo cuando la tierra dejó de girar.

me quedo callado hasta que el teléfono deja de sonar
me desconecto de la realidad y no tengo más opción
que escuchar el sonido apagado de mi respiración.

negando la autodestrucción como camino fácil
a cualquier calle sin salida, nadando sobre
la manera en que escribo – sin tinta – sobre hojas
casi como si se tratara de un examen
para que quien quiera leerlo tenga que hacerlo
con un encendedor, como cuando escribíamos con limón
y creíamos que esa técnica de super-espías
nadie la podría descifrar.

..

hace cuanto que con la ausencia de sol
y un poco de agua
no me animo a tirarme al lago y hacerle frente al frío.
allá en el sur, donde los cocodrilos dejaron de existir
hace varios nunca jamás, y los familiares, amigos y amantes
sólo hacen las veces de páginas en un diario,
que se pasan por debajo de la mesa los estudiantes,
en sus aulas, en sus clases en sus colegios.

disparando de armas que sólo hacen ruido y no muestran banderitas
que dejan olor a incienso y nunca se rinden. porque siguen nadando.

el reflejo sobre un lago que tan pocas veces está tan calmo
como para ver un reflejo. la niebla de la mañana cuando el 20
tardaba cuarenta minutos en llevarme al colegio.
la escarcha sobre el pasto de la plaza donde alguna vez
hubo un zoológico. donde alguna vez hubo un zoológico de nieve.

la nieve que se derrite y se hace lagos y nos obliga a nadar.
por nuestros familiares, amigos y amantes.

..

todo eso acerca de los planetas.
aunque digan que plutón dejó de serlo
o que nunca lo fue, o que perdió su cualidad de planeta
en un partido de póker. o que perdió como en la guerra, dirían.

los corazones tan grandes están hechos para romperse.
como aquellas tacitas que las mamás, papás, o abuelas
tienen en sus casas y que son tan fáciles de romper.
tan fáciles de romper como corazones muy grandes.
pero volviendo al hilo de nuestra canción,
pueden pegarse con gotita. yo creo que en mi casa
si nadie las regaló o las guardó en cajas en el altillo
todavía debe haber muchas tacitas que alguna vez rompimos
o rompió maria elena
y pegamos con la gotita.

un planeta escondidísimo en el sistema solar.
una vez mi hermano se rompió la cabeza
y se la pegaron con la gotita. no es un chiste,
pasó de verdad. se calló de un banquito.

tenía un amigo que se llamaba estéban
estaban-quito.

no, de verdad lo de la gotita.

los corazones grandes están hechos para romperse.
planetas, las estrellas sobre el jardín
y mi bonsai.

..

anoche no hubo una fiesta en un galpón vacío.

pero una vez pensé en hacer un tatuaje
seguramente tuviera fiebre,
me da un poco de impresión
marcar mi piel para siempre.

sí, lo hubiera pensado antes
pero al menos ahora tengo para anécdotas
sobre tigres, dragones y unicornios.

siempre vuelvo mis pasos sobre las noches
en que no te conocí.
las noches en que no escuché tus anécdotas
que sólo yo puedo escuchar.

las noches en que…
¿qué es lo que decías?

las quemaduras de sol
necesitan del sol para existir.
siempre quise dejarme un tatuaje solar.

y siempre voy a volver a las noches
en que no te conocí.
siempre vuelvo a las noches en
que no te conocía.
para escuchar de vos
lo que vos quieras decirme.

las preguntas, las señales inexistentes
en palermo soho con carteles
que deberían tener más neón y menos
de cartón.

voy a seguir prefiriendo volver
a las noches en que te conocí.

..

no hay un mundo que esté envolviéndome
es un cielo azul en bancarrota.

tengo que ir al correo
a dejar la carta robada.

es un color rubio suicida
es un color canela
es un color a la vuelta de la esquina
del café con leche.

es un trabajo de medio tiempo como
portero de la fábrica de chocolates.

es un avión aterrizando en mi terraza.

todas las canciones llevan piano
y hablan de alguna chica.

“tengo cosas grandiosas en marcha”
dice el motor que no se rinde.

seamos parte del gran plan.

..

“usa tu telescopio”, le dije
si quieres encontrarme
en la noche más oscura
de un azul tan transparente que deja ver
a la otra punta del universo.

“¿hay alguien allí?”
pregunté sin esperar una respuesta
una noche con tanto frío de agosto
que empezaba a sentirse como octubre.

agosto terminó, debe haber anunciado
alguna voz atrapada por milenios
dentro de un calendario.

“usa tu telescopio si quieres encontrarme”
y por ningún motivo temas
si me encuentras colgando de un satélite.

..

me siento en un escritorio para pagar las cuentas
dar cuenta de las cosas que hice mal.

pero estoy tan alto
y estoy tan cansado.
el piso se encuentra a dos pisos de altura
y yo apenas tengo poco más
que un metro y medio de mediodía
a medianoche.

jugando con la punta de mis uñas
y dando vueltas sobre un colchón de hojas
de papeles en blanco y cansancio de ojos
de ver las cosas sin mirarlas
de ojos en blanco y lentes de contacto blandas.

las nubes están prendidas fuego
y rápidamente se vuelve el fuego hacia dentro
las sombras dan vueltas y los papeles
siguen siendo papeles.

la habitación da vueltas
con una silla con rueditas
cualquiera puede hacer que todo de vueltas.

las nubes están en llamas
y las nubes, las nubes.

violines y cambiamos de escena.

..

quise volver de tu casa
pero me perdí en mis bolsillos.

te confieso algo.

dos o tres golpe de batería
y tus ojos se llenan de preguntas
pero no de lágrimas.

hay azúcar en el aire y nuestras tumbas
se alejan.

tengo esta sensación de que fuimos por
el camino equivocado.
de que doblamos mal en la esquina de las heras
y pueyrredón.

hay tanta gente trabajando en rumores
nuestros amigos nos escriben cartas
y nos escondemos hasta que colapse
el imperio.

¡hasta que colapse el imperio!

y cuando volvamos a nuestra nueva religión
podremos creer en lo tan desconocido.

podemos dar vueltas
porque no tenemos control
y nos dejamos caer
en lo tan desconocido.

voy a confesarlo otra vez

estamos yendo por el camino equivocado
nos desconectamos, perdimos el control
y nos volvimos fervientes creyentes
de nuestra propia religión.

perdidos en lo tan desconocido.

voy a confesarlo de una buena vez,
voy a llevarte conmigo esta vez.

..

de sótanos llenos de cajas fantasmales
porque son cajas que no existen
si están llenas de ‘te extraños’ y canciones de piano.

los doctores dicen que ya no hablamos
pero las canciones se escuchan en la otra habitación.

no dejes las llaves en la puerta cuando entres a casa
deja la luz prendida y dame algo que creer.

y últimamente no hay sueños que duren mucho
si no puedo dormir.

puedo tomar la guitarra y escribir una melodía
que va a durar lo que dure la guitarra sobre mis piernas.

me siguen a donde sea que vaya, van y vuelven
y soy un pasajero en la nieve y en la arena.

cien años sin un alma sobre la tierra
que diga “sé que no estoy loco,
sólo perdí mi voluntad”

y la gente vuelve para preguntar
en qué creer, por qué darse vuelta en la cama
y recitar sueños como si fueran recetas de puré chef.

para los que no tienen sueño,
hay canciones dedicadas a ellos.

y esta es su respuesta.

..

hay mucho que no sé
y hay mucho que estoy aprendiendo.

y a veces vuelvo al vicio
de vivir en el pasado.

y los bares finalmente cerraron
por las bombas que puse en su momento.

y por eso vivo en el momento
el momento se congeló.
y puedo escuchar tu voz
sabiendo que podría esconderme donde sea
pero me volverías a encontrar.

estoy vivo y no necesito testigos
para saber que sobreviví.
no busco que nadie me perdone.

sólo un poco de luz en la oscuridad
mientras busco un propósito.

45 minutos por reloj – escuchando ‘the glass passenger’

.-


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