los días que empiezan con dolores de cabeza o el cansancio de un colchón que no es un colchón, una docena de charlas todas las noches que no pueden terminar sin tu voz, talvez no puedan terminar sin la mía. la ansiedad como reflejo del hecho de que me queda un largo camino por recorrer. pero lo que reconozco como progreso son los mensajes de texto intracerebrales que flotan cuando todo se hace insoportable y necesito demasiado eso que no tengo idea de qué es y si la tuviera probablemente no podría verlo.
o una tijereta en el café con leche calentada en el microondas que nos recuerda que estamos vivos.
sam que da vueltas alrededor mío y llora, pero acabo de sacarla a dar un paseo por el jardín. llega mi hermano y le cuento la anécdota de la tijereta.
llamados telefónicos de 20 minutos que terminan en uno de los lados ofendido y el otro preocupado, cuando no hay necesidad de que así sea. canciones feas con acordes que suenan feos aunque estén bien, un puñado de mensajes que al final no tienen mucho sentido ni mucho valor pero ahí estoy de vuelta. hola, 40 minutos con tu sonrisa la más linda de todas (es cierto que la sonrisa nos cambia el tono de voz, lean algún libro de mercadotecnia).
you’re the echoes of my everything,
you’re the emptiness the whole world sings at night.
you’re the laziness of afternoon,
you’re the reason why i burst and why i bloom.
haber arreglado el cableado del dvd + televisor + equipo de música para deshacernos del audio monofónico fue una excelente idea, desde los capítulos de The Big Bang Theory hasta la discografía de Motion City Sountrack, todo suena mejor en estéreo; y vos también.
y ahora descubriendo el ep de ‘the doppler effect’, escuchar la voz de will pugh de cartel como invitado me hizo recordar que hace ya mucho que no escucho ese excelente primer disco de ellos. y que quiero un disco nuevo pronto, pero por lo pronto (sic) este ep suena lo suficiente powerpop como para ser de mi agrado.
en otras noticias, si no se pierden las valijas en el viaje hay una potencial posibilidad de que tenga un nuevo disco externo de 500 GB en la semana que viene. ahora sí que voy a poder coleccionar todo lo que se me ocurra, como estampillas (digitales), latas de gaseosa (digitales), botones (digitales) o muñequitos de plástico (que metería a la fuerza en la carcasa).
y entonces me puse los lentes oscuros, apreté la mandíbula, pisé el acelerador y cuando me di cuenta estaba yendo a toda velocidad hacia el resto de mi vida.
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