qué hacer cuando estás muerto (parte uno)

el cuerpo se separa del alma en lo que parecería ser un proceso indoloro.

es divertido como se vuelven las personas un poco más etéreas.

correr a través de tu ciudad
gritar hasta desmayarte
mirar a toda la ciudad
tratar de despertarte.

se confunden los recuerdos con el presente
y nunca sabemos hasta donde llega lo que estamos viendo
batiendo entre mezclas de ilusiones y decepciones.

las explicaciones se forman de todos los colores
para cada color
de pantalón, chaleco o remera
que la persona que nos pregunta
lleva puesto.

voy a quedarme en casa para el fin del mundo
finalmente dormir cuando estén soltando la bomba
todo esto es un sueño.

quiero dormir un poco más…
dejenme dormir un poco más.

millones de trenes
ya no pasan por abajo de esta ciudad.

sin embargo no dudo
de que esta ciudad estuvo hecha
con los planos
del infierno.

todos se van a morir en…

definamos felicidad.

es decir, no, mejor no lo hagamos.
correr con Sam y jugar a engañarla
disfrutar de que me rompa la ropa con esos dientes preciosos
o llenarme de su perfume tan delicado
a perra.

revisar toda mi casa como si fuera la primera vez que conozco este lugar
los olores a madera
y el olor al orgullo de él
por todos los muebles que estuvo armando.

la estantería sin duda se ve preciosa.
toda esta casa no podría ser más linda
(aunque esa frase sería útil unicamente para secretamente motivar a que hagan de este lugar
un aún más bello lugar)

pero no para eso estoy aquí
¡llueve en el cielo durante todo el día!

me quedé sin batería en el celular
y no siento una urgencia por ir y cargarlo
o usar una de las otras dos baterías que tengo.

puedo sentir lo que creí haber sentido
en un viaje de colectivo a través de la gran ciudad
hablando de padres e hijos
y orgullos mutuos
ahí cuando recién marzo estaba en la pubertad.

no creas que el clima es perfecto
el día en que mueres.

escuchar las canciones sus canciones
imaginarme el significado de miradas fraternales.
añorar orgullos seguramente infundados
quizás sólo justificados con lo que sea que defina
a mi personalidad.

no quiero ser como era antes
(casi me pierdo otra vez)
no quiero ver a través de mis ojos
que mienten.

prendo fuego cartas imaginarias
que nunca escribí.
y leo y releo tantas otras
que guardé en cajones con fotos
anillos, colgantes, perfumes y figuritas
que nunca existieron de verdad.

el frío en los pies
y el frío entre mis sábanas que va a cantarme antes de irme a dormir
por un millón de años.

deberías estar abajo con ellos

voy a escuchar para darme cuenta
y al menos por esta noche
ya no tengo futuro.

no hay futuros esta vez.
miento si digo que no quiero hablar ahora mismo

pero no lo necesito con tanta urgencia como durante estos cinco meses
que ya se acabaron.
donde no había una voz.

ya es tarde
y ya no hace falta.

voy a escuchar para darme cuenta
si no me quedo congelado en este lugar.

“mi amor vos no sos un fantasmita!”
quizás si no lo leía
no lo hubiera creído.

¡estoy bien!
¡estoy bien!
estas palabras son lo único que tengo para esconderme.

no, mentira,
estoy bien, de verdad.

.-

0 Respuestas a “qué hacer cuando estás muerto (parte uno)”


  • Ningún Comentario

Añade un Comentario