orgullosamente puedo afirmar
que poco o nada de orgullo me queda
.-
Esto es un desparramo de vivencias diarias y la oportunidad de hacer más que pública mi vida privada.
orgullosamente puedo afirmar
que poco o nada de orgullo me queda
.-
Talvez en algún sentido no quiero que mejoren las cosas así de una vez por todas se concreta esta operación con la suma final que resulte en mi inevitable partida de la mesa. Sí la vida es un juego, están haciendo trampa todos, o quizás yo también para mantenerme en el juego sin motivo. Soy pésimo, seamos sinceros, al momento de jugar mis cartas. O bien quizás sea que nunca me toca una buena mano. Pero probablemente sea lo primero.
No entiendo por que se hace tanto ritual cuando alguien a los 60, 80, 45 o 18 años se retira del juego. Después de todo van a seguir repartiendose las mismas apuestas sin jamás detenerse, sumando jóvenes jugadores.
Nadie muere desangrado por el borde de una carta, pero muchas veces terminamos desangrandonos sobre una carta para explicar nuestra renuncia.
.-
un poco más
un poco más
y me caigo del mundo
por completo
.-
últimos comentarios
RSS